El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, salió nuevamente en defensa del régimen de Zona Fría y cuestionó la iniciativa del Gobierno nacional que modificaría su alcance en el país y dejaría a gran parte de Mendoza fuera del beneficio.
El intendente de la Ciudad de Mendoza volvió a cuestionar los cambios impulsados por el Gobierno nacional y defendió la continuidad del beneficio para la provincia.
El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, salió nuevamente en defensa del régimen de Zona Fría y cuestionó la iniciativa del Gobierno nacional que modificaría su alcance en el país y dejaría a gran parte de Mendoza fuera del beneficio.
Para el jefe comunal, la discusión no debe limitarse al costo que representa el esquema para las cuentas públicas. Su principal argumento es que el régimen nació para atender una realidad concreta: hay regiones donde las condiciones climáticas obligan a consumir más gas para calefaccionarse.
“No es pedir un privilegio para los mendocinos. Esto es una cuestión de realidad climática. En Mendoza hace más frío, los inviernos son más duros, las familias mendocinas consumen más gas por una necesidad climática, no por un capricho”, afirmó Suarez en diálogo con SITIO ANDINO.
El intendente sostiene esta posición desde que ingresó al Congreso la propuesta del Gobierno nacional para modificar el esquema vigente.
Ese concepto sintetiza la posición que Suarez viene planteando frente a la reforma: la inclusión de Mendoza en Zona Fría no debería analizarse únicamente en términos de ahorro fiscal, sino a partir de las temperaturas y las necesidades de consumo de los hogares.
Según explicó, el régimen permitió corregir lo que considera una “injusticia tarifaria” que existía para buena parte de los usuarios mendocinos.
“La herramienta para corregir esa injusticia tarifaria que tenía el resto de la provincia era este régimen”, señaló.
La iniciativa que avanzó en el Congreso plantea una nueva delimitación del esquema. En el caso de Mendoza, Malargüe conservaría el beneficio territorial, mientras que el resto de los departamentos dejaría de estar comprendido de manera general.
Para Suarez, allí aparece una contradicción central: las condiciones que llevaron a incorporar a Mendoza al régimen no desaparecieron.
“En Mendoza hace más frío, los inviernos son más duros”, insistió el intendente al defender la continuidad de la Zona Fría.
Suarez dimensionó el alcance que tendría el cambio y aseguró más de 400.000 hogares mendocinos quedarían sin el beneficio en caso de aprobarse la reforma en los términos planteados.
Además, utilizó el posible incremento de las facturas para explicar por qué considera necesario mantener el régimen. Según los cálculos mencionados por el intendente, una factura de gas de alrededor de $65.000 podría acercarse a los $95.000 o $100.000 sin el beneficio.
“Eso es un impacto en el bolsillo de los mendocinos”, afirmó.
El jefe comunal contrapuso esa situación con uno de los principales fundamentos utilizados por el Gobierno nacional para avanzar con cambios en los subsidios: el ordenamiento de las cuentas públicas. “El argumento del Gobierno nacional es el equilibrio fiscal, pero no se ha contemplado el desequilibrio que esto va a generar en las finanzas de muchas familias mendocinas”, cuestionó.
Y anticipó que, si finalmente se modifica el régimen, el efecto se hará especialmente visible durante el invierno de 2027.
La defensa del intendente de Capital no comenzó con el último avance legislativo. Sino que en agosto también había expresado su rechazo cuando trascendieron conversaciones entre el Gobierno nacional y gobernadores del norte vinculadas con la posibilidad de incorporar beneficios para las zonas cálidas.
El intendente cuestionó que la discusión termine convirtiéndose en una disputa entre provincias por los recursos.
“Estaba en desacuerdo con esa dinámica, con ese tironeo entre las provincias. En definitiva, lo que se transforma en un beneficio en una parte del país va a perjudicar a las familias mendocinas”, sostuvo.
Su planteo es que la situación de cada región debe analizarse de acuerdo con sus características y que reconocer las necesidades de otras provincias no debería significar eliminar la cobertura que actualmente reciben los usuarios mendocinos.
El intendente también reveló que conversó sobre el tema con los senadores nacionales por Mendoza Mariana Juri y Rodolfo Suarez.
Destacó que Juri, integrante de las comisiones donde avanzó el dictamen, no acompañó el despacho, y aseguró que Rodolfo Suárez también le manifestó su decisión de no respaldar la iniciativa.
Sin embargo, advirtió que la definición dependerá de los votos que consiga el Gobierno nacional en el Senado.
“Lo cierto es que si el Gobierno consigue los votos, Mendoza, con excepción de Malargüe, queda afuera del régimen”, señaló.
Ante la posibilidad de que finalmente se aprueben los cambios, Suarez destacó también las políticas provinciales destinadas a las familias que no cuentan con gas natural.
En particular, puso en valor La Garrafa en tu Barrio y remarcó el “gran esfuerzo fiscal” que realiza el Gobierno de Mendoza para subsidiar el acceso al gas envasado de los sectores más vulnerables. También resaltó la participación de los municipios en el despliegue territorial del programa.
Sin embargo, para el intendente, esas herramientas no reemplazan la discusión de fondo sobre la Zona Fría.
Suarez insistió en que el mayor consumo de gas de los hogares mendocinos responde a una condición objetiva vinculada con las bajas temperaturas y volvió a marcar la diferencia que, a su criterio, debería guiar el debate en el Congreso: “No es un privilegio para los mendocinos. Es una cuestión de realidad climática”.

