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Deuda

Más de 50 proyectos ponen el endeudamiento de las familias en el centro del Congreso

El aumento de la morosidad y las dificultades para pagar créditos, tarjetas y préstamos dispararon una batería de iniciativas en Diputados. Refinanciaciones, quitas de intereses y límites a las cuotas aparecen entre las propuestas.

Por Sección Política

El endeudamiento de las familias argentinas se convirtió en uno de los temas que promete dominar la agenda del Congreso durante las próximas semanas. El aumento de la morosidad y las dificultades para afrontar créditos, tarjetas y préstamos de billeteras virtuales generaron una verdadera avalancha de iniciativas legislativas que buscan ofrecer algún tipo de alivio a la problemática de las deudas que atraviesan millones de argentinos.

En la Cámara de Diputados se acumularon decenas de proyectos vinculados directa o indirectamente con el problema, aunque las propuestas presentan importantes diferencias entre sí. Algunas apuntan a refinanciar las deudas existentes, mientras otras plantean quitas de intereses, límites a las tasas, suspensión de embargos o mayores controles sobre bancos y empresas fintech.

La presión parlamentaria aumentó durante la última sesión de Diputados, cuando la oposición intentó incorporar el tema al debate y consiguió 133 votos afirmativos. Aunque no alcanzó la mayoría especial necesaria para modificar el temario, el resultado encendió una señal de alarma para el oficialismo: son cuatro votos más que los 129 necesarios para alcanzar la mayoría simple.

La oposición pidió una sesión por emergencia en discapacidad y morosidad familiar.

Los legisladores no se han mostrado ajenos a esta emergencia. Entre 2025 y 2026 se han presentado decenas de iniciativas sobre el tema. Según pudo constatar parlamentario.com, por lo menos 59 iniciativas han sido presentadas en ambas cámaras: 51 en Diputados y 8 en el Senado.

Qué medidas se analizan para las familias endeudadas

No existe todavía un proyecto único. Por el contrario, uno de los principales desafíos de la oposición será unificar las distintas propuestas antes de intentar llevar una iniciativa concreta al recinto.

Entre las alternativas presentadas aparecen planes especiales de refinanciación, reducción o condonación de intereses moratorios y punitorios y esquemas de pago que podrían extenderse hasta 60 meses.

También existen iniciativas que buscan establecer un límite a la proporción del ingreso familiar que puede destinarse al pago de las cuotas.

Uno de los proyectos propone, por ejemplo, implementar un Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas, mediante créditos destinados a trabajadores, jubilados, pensionados, beneficiarios de asignaciones y monotributistas de las categorías más bajas.

La iniciativa establece que las cuotas no puedan superar el 30% de los ingresos netos del beneficiario.

Otros textos avanzan sobre la regulación del sistema financiero y proponen limitar intereses, establecer controles sobre las fintech y suspender temporalmente embargos o ejecuciones para determinados grupos de deudores.

Incluso se planteó la creación de un Registro Nacional de Personas y Hogares Endeudados por Gastos Esenciales, destinado a identificar a quienes recurrieron al crédito para afrontar alimentos, alquiler, salud, educación o servicios básicos.

Una morosidad que encendió las alarmas

El debate parlamentario aparece en medio de un fuerte deterioro de los indicadores crediticios. Según datos del Banco Central difundidos durante las últimas semanas, la tasa de incumplimiento de los préstamos destinados a los hogares alcanzó el 12,7% en junio de 2026, frente al 2,5% registrado en octubre de 2024.

Las estimaciones conocidas en el Congreso indican además que alrededor de 5,8 millones de argentinos acumulan atrasos superiores a 90 días.

El escenario sería todavía más complejo entre quienes tomaron préstamos a través de fintech y billeteras virtuales, donde diferentes relevamientos muestran niveles de mora considerablemente superiores a los del sistema bancario tradicional.

La preocupación no pasa únicamente por la cantidad de personas endeudadas, sino también por el destino de esos créditos. Organizaciones sociales, sindicales y sectores de la oposición sostienen que una parte creciente de los hogares está utilizando financiamiento para afrontar gastos cotidianos como alimentos, medicamentos y servicios.

La postura del Gobierno

El Gobierno nacional mantiene una posición diferente y rechaza avanzar con un programa estatal de rescate para quienes tienen dificultades para pagar sus compromisos.

El presidente Javier Milei cuestionó públicamente las propuestas de asistencia y sostuvo que las deudas corresponden a acuerdos entre particulares.

Desde el oficialismo también advierten que algunas regulaciones podrían generar efectos contraproducentes, como una reducción de la oferta de crédito o mayores tasas de interés, si las entidades financieras consideran que aumenta el riesgo de prestar dinero.

El tema, sin embargo, difícilmente desaparezca de la agenda. La oposición convocó a una sesión especial para el 9 de septiembre y busca transformar el respaldo obtenido en la última votación en una mayoría capaz de avanzar con una respuesta legislativa.

El desafío será acordar qué hacer entre la gran cantidad de alternativas existentes. El dato político ya quedó expuesto: el endeudamiento de las familias dejó de ser únicamente un problema económico y pasó a convertirse en una nueva disputa entre el Congreso y el Gobierno nacional.

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