El proyecto de Anabel Fernández Sagasti para proteger los beneficios sociales de trabajadores rurales
La iniciativa busca garantizar que los trabajadores de temporada puedan ser registrados sin perder asignaciones y programas sociales durante los ciclos agrícolas.
La legisladora mendocina busca garantizar la protección social en temporada de cosecha.
La senadora nacional por Mendoza Anabel Fernández Sagasti presentó un proyecto de ley para garantizar que los trabajadores rurales de temporada puedan acceder a un empleo registrado sin perder sus prestaciones de seguridad social. La iniciativa apunta especialmente a las actividades vitivinícola y frutícola y busca reducir los niveles de informalidad en las economías regionales.
El proyecto propone crear un régimen de compatibilidad entre el trabajo agrario formal y las asignaciones y programas sociales, de manera que la registración laboral no implique la suspensión o pérdida de la red de protección que reciben las familias trabajadoras.
La iniciativa alcanza a trabajadores contratados bajo las modalidades temporarias previstas en la Ley de Trabajo Agrario, a quienes se desempeñan bajo el régimen de trabajo temporario de la Ley de Contrato de Trabajo y a los contratistas de viñas y frutales.
Anabel Fernández Sagasti, autora del proyecto para garantizar la protección social del trabajador rural.
Foto: Prensa Unión por la Patria
Por qué impulsar la protección de los beneficios sociales del trabajador rural
El planteo de Fernández Sagasti surgió luego del vencimiento del Decreto 514/2021, cuya vigencia había sido extendida mediante el Decreto 777/2025. Esa normativa establecía de manera provisoria la compatibilidad entre determinados empleos temporarios y las prestaciones sociales.
Según la senadora, la finalización del esquema generó incertidumbre entre trabajadores y productores ante el inicio de los nuevos ciclos agrícolas, ya que la registración laboral podía poner en riesgo la continuidad de algunos beneficios.
Por eso, la propuesta busca establecer un marco legal permanente que permita formalizar a los trabajadores sin que deban elegir entre acceder a un empleo registrado o conservar su cobertura social.
Los principales puntos del proyecto de Anabel Fernández Sagasti
La iniciativa establece una serie de mecanismos para garantizar la continuidad de los beneficios durante el período de trabajo temporario:
Piso mínimo de asignaciones: durante el empleo registrado, las asignaciones familiares no podrán ser inferiores al 100% de la AUH, la Asignación por Hijo con Discapacidad o la Asignación por Embarazo. Si fuera necesario, se pagaría un adicional contributivo para alcanzar ese monto.
Regreso automático al sistema: una vez finalizada la cosecha o la relación laboral estacional, el trabajador volvería automáticamente al régimen no contributivo, sin períodos de espera ni nuevas trabas administrativas.
Protección del salario: las prestaciones sociales no podrán ser consideradas parte del salario ni utilizarse para reemplazar obligaciones del empleador.
Límite de ingresos: el régimen alcanzaría a trabajadores cuyos ingresos no superen el equivalente a cuatro Salarios Mínimos, Vitales y Móviles (SMVM).
Criterio federal: para las provincias patagónicas y zonas consideradas desfavorables se contempla un adicional del 20% sobre ese límite.
Además, el proyecto establece que determinados conceptos, como horas extras, premios, aguinaldo, zona desfavorable y participación en los frutos de los contratistas, no sean considerados para calcular el ingreso utilizado como límite de acceso al régimen.
El objetivo planteado por Fernández Sagasti es que la formalización laboral no se convierta en un desincentivo para los trabajadores rurales y, al mismo tiempo, brindar mayor previsibilidad a productores y familias durante las temporadas de cosecha.