Este martes, Estados Unidos renueva los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 bancas del Senado. Donald Trump no figura en la boleta, pero sí buena parte de su capacidad para gobernar durante los próximos dos años. El Cook Political Report pronostica que los demócratas siguen como favoritos para recuperar el control de la Cámara de Representantes, aun si los republicanos se quedaran con los 17 distritos que hoy están en duda. En el Senado, donde los republicanos suman 53 bancas y la oposición necesita una ganancia neta de cuatro, la carrera se estrechó en el último mes: todos los consultores pronostican un empate técnico con una leve ventaja para los demócratas que podría cambiar para siempre el futuro próximo del presidente estadounidense.
- Sitio Andino >
- Política >
El martes de Trump que también puede cambiar los planes de Milei
Estados Unidos renueva el Congreso y pone a prueba el poder de Trump. Milei arriesga respaldo financiero, ventajas comerciales y margen político para 2027.
Una agenda lista para el primer día
Los demócratas ya ensayan el arranque. El líder Hakeem Jeffries, uno de los jóvenes políticos de la nueva camada neoyorquina y miembro de la Cámara, planea llevar al recinto (en las primeras 100 horas posteriores a la asunción de los nuevos legisladores el 3 de enero) la anulación de los aranceles de Trump con la restitución al Congreso de su autoridad comercial y el fin de las operaciones militares en Irán que no cuenten con autorización legislativa. Sin embargo, si los resultados electorales se encaminan hacia lo que pronostican las encuestas, Jeffries no descartó adelantar el comienzo de las “100 horas”.
Jamie Raskin, líder demócrata de Maryland que va por su reelección y parece destinado a presidir el Comité Judicial, anticipó que comenzarán investigaciones sobre contratos sin licitación y pagos en criptomonedas a funcionarios y a cuentas de la familia presidencial. La agenda demócrata de contrapeso a las políticas de Donald Trump incluye normativas sobre crédito fiscal para vivienda, salario mínimo, prohibición de que los legisladores operen en bolsa y reglas para la inteligencia artificial.
El bolsillo manda
El 85% de los votantes consultados por la consultora AP-NORC en octubre cita la economía como asunto clave para la decisión electoral y el 84%, el costo de vida, con una inflación por encima de la meta empujada por los precios de la energía disparados tras la guerra contra Irán lanzada por Trump.
La Reserva Federal subió tasas en septiembre por primera vez desde 2023, las dejó en 3,75 a 4% y los mercados asignan cerca de 85% de probabilidad a otra suba en diciembre buscando enfriar la economía para frenar la inflación cuando el índice PCE núcleo marcó 3,0% (anual) en agosto.
Wall Street, por su parte, parece encaminada a chocar una vez más contra su propio muro. Los principales analistas del paraíso de los mercados aseguran que no ven una composición del Congreso que cambie la trayectoria económica, y coinciden en que un gobierno dividido es el escenario benigno.
Sin embargo, si los demócratas se llevan ambas cámaras, los analistas prevén presión sobre las empresas financieras e industriales, alivio para consumo básico y energías alternativas, y advierten por las peleas respecto al presupuesto y el techo de deuda.
Europa, entre el deseo y la cautela
France 24 recoge que una mayoría de los líderes europeos desea una derrota de Trump, después de que levantó sanciones a Rusia y encendió la guerra en Irán sin consultar a los aliados. Puertas adentro, el tono es otro. Diplomáticos de la UE consultados por la AFP no esperan que cambien ni los aranceles ni la imprevisibilidad, mientras en la OTAN aguardan para diciembre la revisión del Pentágono sobre sus tropas en el continente y su participación en la organización que Trump amenazó varias veces con abandonar o desfinanciar.
Argentina: la apuesta tiene precio
Para la Casa Rosada, la elección tiene nombre propio. En octubre de 2025, la administración republicana compró pesos y selló un swap de hasta US$20.000 millones para sostener a Javier Milei, y los medios norteamericanos llegaron a asegurar que el paquete total de auxilio se acercaba a los US$40.000 millones. Legisladores demócratas lo criticaron entonces por priorizar un rescate extranjero con el gobierno federal paralizado. Milei pidió desde Washington que Trump salga fortalecido, y el demócrata de mayor rango en Asuntos Exteriores, Gregory Meeks, calificó de injerencia su respaldo a la republicana María Elvira Salazar en Florida. No es un secreto que la relación del círculo de Javier Milei y de él mismo con los demócratas es inexistente y probablemente ni siquiera deseada por el entorno presidencial, que solo juega plenos; en este caso, a los republicanos de Donald Trump y a la línea interna de Marco Rubio.
En lo comercial, la sumisión disfrazada de alianza rindió. Argentina quedó con un arancel general del 10%, frente al 12,5% de la Unión Europea o Japón, y el acuerdo bilateral elimina gravámenes para 1.675 productos, con unos US$800 millones adicionales previstos en carne vacuna. Un Congreso demócrata empeñado en desmontar los aranceles de Trump podría erosionar esa ventaja relativa.
En la City lo leen con calma: sostienen que un Congreso dividido ya está en los precios y que el apoyo del Tesoro se da por descontado, porque Milei quedó como el principal aliado regional tras la derrota de Flávio Bolsonaro en Brasil. Advierten, eso sí, que intervenir en el mercado cambiario argentino en 2027 saldría más caro en términos políticos y recibiría más escrutinio parlamentario. En el Gobierno esperan un resultado neutro (como si eso fuera posible en una elección) y temen un riesgo país de 900 puntos si Trump pierde las dos cámaras.
La otra lectura
Una victoria republicana o por lo menos una derrota por margen mínimo del trumpismo ofrecen un cuadro distinto. La continuidad en el Congreso favorecería recortes de impuestos, desregulación y apoyo a la energía tradicional. La Casa Blanca defiende los aranceles como fuente de recursos para prioridades internas, con la Corte Suprema aún sin pronunciarse sobre su legalidad. Observadores europeos advierten que una victoria demócrata podría adormecer a Europa frente a su propia extrema derecha o llevar a Trump a presionar a Ucrania. Y buena parte de los analistas descree de que Trump modifique su rumbo en aranceles o en Irán, gane o pierda.
El martes se mide cuánto margen conserva el presidente. A partir del miércoles empieza a medirse cuánto le sirve ese margen a quienes apostaron por él, Casa Rosada incluida.
