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Diario de Campaña

Swap, dólar y descalabro libertario para cerrar la campaña

El swap chino y los operativos de control del dólar blue le trajeron algo de paz a las últimas horas de la campaña.
Por Marcelo López Álvarez

No fue acto de campaña, pero operó como si lo fuera. Mejor que decir es hacer, el manual uno de política recomienda hacer más decir menos, la modernidad de las redes antisociales fomentó la fórmula de decir y no hacer. Sergio Massa prefirió ceñirse a la vieja fórmula y por lo menos en estas últimas semanas parece haberle dado resultado según lo que informan distintas consultoras y hasta medios lejanos a línea oficialista. El cierre de la ampliación del swap con China, el fuerte operativo de desarticulación de las cuevas dónde se operaba con dólar proveniente de los delitos de fraude al Estado, contrabando y sub y sobre facturación de comercio exterior, calmaron la locura dolarizadora.

Es cierto, que si algo le faltaba a Alberto Fernández para que quedara en evidencia su mediocre gestión política en un cargo de responsabilidad absoluta fue la llegada de Sergio Massa al ministerio y a la candidatura.

Cómo dijo un viejo dirigente peronista mendocino, que ya no está entre nosotros, cuando Cristina anunció la candidatura de Alberto Fernández y comenzó la campaña “ojo que no todos son buenos. Néstor los hacía buenos”. Parece que conocía de sobra el paño.

Massa compró sobrevida con las últimas medidas de confrontación directa con el mercado negro y el cierre de acuerdo contra reloj con China que le permitirá adelantar los pagos al FMI despejando el escenario de presiones y especulaciones en caso de llegar al balotaje

La fuerte baja del dólar blue o ilegal de ayer solo confirma que es un mercado basado en la especulación y en factores políticos desestabilizantes. Los allanamientos realizados hasta ahora confirman tal situación.

Las anotaciones encontradas junto con la documentación certificarían las maniobras delictivas utilizadas para proveerse de dólares oficiales para después operarlos en el mercado negro son la cabal muestra de que el dólar blue no es un mercado sino una operación permanente.

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Alberto Fernández con el premier chino. El swap confirmado en la bilateral trajo algo de tranquilidad a los mercados del dólar.

Para poder consumar esas maniobras ese círculo necesita generar expectativas negativas, situación que por lo general se consuma a partir de pronósticos tremendistas de consultores replicados por los medios. Sin embargo, está última corrida (que fue la que colmó la paciencia ministro candidato) tuvo la colaboración invalorable, nada menos que de Javier Milei y de su candidato a jefe de gobierno porteño que casualmente (o no) es hijo del titular de uno de los brokers que tras sus operaciones de bolsa legales cubriría sus operaciones del mercado paralelo según tiene en la mira la AFIP.

El Ejecutivo (o Massa) demostró que un Estado presente puede controlar, ante la baja del dólar bien haría el Ejecutivo ahora en probar el control sobre los precios que se dispararon fuertemente a partir de la especulación verde y seguramente no retrocederán un centímetro ahora.

La obsesión verde no atañe solo al staff oficialista, si faltaba algo para sumar “tranquilidad” llegó el ministro virtual de Patricia Bullrich, Carlos Melconian, para asegurar que el lunes el gobierno debería actualizar el valor del dólar oficial a 500 pesos. Por las dudas asevero que "No es ni siquiera un pronóstico, es una cuenta matemática en base a la inflación". Melconian finge no saber que la cotización del dólar es una canasta de variables entre las que también se cuentan las expectativas o el buen negocio que hará el Ejecutivo adelantando pagos al FMI con el swap chino que tiene intereses sensiblemente menores a los del Fondo, consolidando al país asiático como nuevo prestamista de última instancia mundial por sobre los organismos tradicionales.

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Alberto Benegas Lynch, el padre intelectual de Milei.

El cierre de campaña de Javier Milei dio de todo. Desde el arranque con imágenes de explosiones demoledoras del “Estado” hasta discursos que bordearon la ignorancia y la ridiculez.

La palma de la noche se la llevo el “ídolo y guía” del candidato presidencial, Alberto Benegas Lynch hijo, que además de pasar el PNT de sus libros y columnas en un reconocido portal cosechó la ovación de los asistentes cuando aseguro que “como católico y en defensa de su fe” proponía seguir el ejemplo de Julio Argentino Roca cuando suspendió las relaciones con el Vaticano.

Benegas Lynch propuso suspender las relaciones con la Santa Sede hasta que desaparezca el espíritu totalitario en la conducción vaticana. O sea, hasta que Francisco deje de ser Papa.

Más allá que crece la lista de Estados con los que el posible Gobierno de Javier Milei rompería relaciones llama la atención la cantidad de contradicciones y desconocimientos en los que incurren permanentemente los anarco libertarios que se auto perciben liberales.

Benegas Lynch debería, como mínimo, saber el contexto en el cual se produjo su ejemplo. Cuando el presidente Julio Argentino Roca toma la decisión de suspender las relaciones con el Vaticano e invita a retirarse del país al Nuncio Apostólico Luis Mattera lo hace por la participación de la Iglesia en la organización de la resistencia a la Ley 1420 de educación común, publica, laica y gratuita.

La relación de la iglesia con el liberalismo venía cruzada, Eduardo Wilde, ministro de Instrucción Pública y Culto de la primera presidencia de Julio A. Roca. Tuvo que enfrentar la puesta en marcha de tres leyes fundamentales la ya nombrada 1420, de educación común, gratuita, obligatoria y laica; la 1565, que establecía la creación del Registro Civil y la 2393 del Matrimonio Civil. Un combo que la iglesia interpretó como un avasallamiento sobre el que hasta ese momento era su terreno casi exclusivo.

Quizás Benegas Lynch y los auto percibidos liberales no sepan que al final del primer gobierno de Roca ya existían en el país 1741 escuelas públicas con 133.640 alumnos. Durante la primera presidencia de Roca se crearon diez institutos normales, tres de varones y siete de mujeres y todas las provincias disponían de un colegio nacional.

Precisamente esa educación pública que Benegas Lynch inspira a Milei a terminar y destruir.

Alguien debería haberle avisado al orador anarco libertario que en el ejemplo que uso para cosechar el aplauso, él y quienes lo vitoreaban están del lado del expulsado y no del expulsador.

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