Argentina sigue perdiendo competitividad entre los países de Latinoamérica
ADEN dio a conocer su Ranking de Competitividad. El país está 9º entre 18 países de la región. Saca las peores notas en expectativas, situación macro y competencia de los mercados.
Argentina sigue deteriorando su competitividad, ya no sólo frente a las economías desarrolladas, sino que también frente a los países de la región. Según datos del ranking que semestralmente elabora el Instituto de Competitividad de ADEN Business School, a cargo del economista y docente Alejandro Trapé, el país se ubica 9º en un listado de 18 países de América Latina.
El ranking tiene por objeto conocer el posicionamiento competitivo de países latinoamericanos sobre la base de los diez aspectos que ADEN considera para evaluar competitividad al calcular el ICC: cobertura de necesidades básicas, aspectos institucionales, infraestructura, estabilidad macroeconómica, salud, educación, expectativas de la población, competencia en los mercados, eficiencia en las relaciones laborales y acceso a la tecnología. Al mismo tiempo, se apunta a explorar los motivos que ubican a cada país en tal posición y efectuar una lectura proactiva respecto de las acciones que debería encarar para sostener y mejorar su posicionamiento.
Argentina se ha ubicado en la estimación de octubre de 2013 en la novena posición del Ranking de competitividad de ADEN, lo cual implica que se mantiene en la misma colocación desde abril de 2012 y no ha podido recupera el octavo lugar que ocupaba en 2011. Al tope del estudio está Chile, como el país más competitivo de la región con 84.4 puntos sobre 100, seguido por Panamá en el segundo lugar y Costa Rica en el tercero.
Alejandro Trape, economista, es el que semestralmente elabora el ranking de competitividad de los países de la región para ADEN.
A pesar de lograr mantener el noveno puesto, el puntaje total de Argentina se ha ido reduciendo sistemáticamente en las mediciones sucesivas, al mismo tiempo que lo ha hecho el porcentaje que representa respecto del puntaje del líder. Esto implica un gradual y constante distanciamiento de las posiciones de privilegio, lo cual responde básicamente al retroceso de Argentina, más que al adelantamiento de los países que se ubican en los primeros lugares. Esta situación ha llevado a que Ecuador, que ocupa en esta medición el décimo puesto, se haya acercado hasta casi igualar su actual puntaje, situación que no se ha profundizado en la última medición, explica el estudio de ADEN.
Las notas El ranking de competitividad de ADEN analiza distintos aspectos que forman subíndices para la evaluación parcial de cada país. Y de estos resultados luego elabora un total que sirve como nota final.
Siguiendo los distintos indicadores analizados, Argentina sacó las peores indicadores en Expectativas de la población con 2,1 sobre un máximo de 7; en Competencia de los mercados con 2,7 sobre 7; y en Expectativas macroeconómicas con 3,9 sobre 12.
El único punto fuerte de Argentina a nivel regional sigue siendo Educación, con 11,6 puntos sobre 12, ubicándose primero a nivel regional. También tuvo buenas notas, aunque no la máxima, en Cobertura de Necesidades Básicas de la población (10,4 sobre 12) y Salud (9,2 sobre 12).
En deterioro Los índices específicos del país que calcula el Instituto de Competitividad ADEN desde hace tres años muestran un continuo deterioro. Esto lleva a confirmar que la situación del país, se encuentra lejos de retomar posiciones de adelanto y es proclive a mantenerse en el lugar que se encuentra o incluso perderlo frente a las mejoras que Ecuador, advierte el informe elaborado por el economista Alejandro Trapé.
La gráfica que se presenta a continuación compara, para cada aspecto analizado, la puntuación del país con la del promedio de los 18 países considerados y con la del país que obtiene el máximo puntaje de cada aspecto. De tal manera se obtiene una idea de las áreas en las cuales el país se adelanta o se rezaga respecto del grupo y cómo se sitúa respecto del mejor calificado. Desde el punto de vista del concepto de competitividad utilizado, esto brinda un panorama de fortalezas y debilidades y marca los aspectos en los cuales es necesario realizar acciones para avanzar, al mismo tiempo que brinda una referencia de benchmarking en cada caso.
Se observa que Argentina se encuentra en algunos aspectos por encima del promedio regional y en otros por debajo, lo cual lo cual es consistente con su posicionamiento en la zona media del ranking.
Por otra parte, existen aspectos en los cuales Argentina se encuentra marcadamente por debajo del promedio de la región y alejado de los puestos máximos, como son los casos de Aspectos institucionales, Estabilidad económica, Expectativas de la población y Competencia en los mercados.
En el primer caso, los Aspectos Institucionales se ven seriamente lesionados por la falta de respeto a normas constitucionales (multiplicación de intentos de reformas a nivel nacional y subnacionales), la perdida de independencia del Banco Central y la pérdida de confianza en la justicia e independencia de poderes. En el caso de la Estabilidad económica, los niveles de inflación observada y esperada son los más altos de la región y consecuentemente la reducción del tipo de cambio multilateral es la más notable.
A esto se suma la pérdida de participación que ha observado el país en los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) hacia la región en los últimos dos años, los cuales han sido capitalizados por otros países.
Asociado a lo anterior, las Expectativas de la población acusan un marcado deterioro en el público argentino en el último año, tanto en lo que se refiere al futuro comportamiento de la economía como a la gestión del gobierno. Esto se refuerza por la visión pesimista desde el resto del mundo reflejada en el crecimiento del los indicadores de riesgo país y calificación de su deuda soberana.
En materia de competencia en los mercados, los incrementos en la presión tributaria y la marcada reducción del coeficiente de apertura macroeconómica con motivo de las restricciones implementadas a las importaciones y a la compra de moneda extranjera para realizar transacciones reales y financieras con otros países.
Hacia futuro, se observa un escenario que no es muy diferente del informado en abril de 2013: el país se muestra estancado en una posición intermedia del ranking y con serias posibilidades de perder puestos frente al avance de otras naciones (como ya ha sucedido en dos ocasiones). Las deficiencias observadas en Instituciones y Estabilidad no apuntan a resolverse en el corto plazo sino a profundizarse, lo cual implica que las mejoras competitivas quedan aún muy distantes, en un contexto de inflación creciente e incertidumbre económica que no se logra superar.