Cuando el tiempo restante para que Estados Unidos entre en suspensión de pagos por primera vez en su historia se cuenta ya por horas ante la fecha límite de este jueves, las esperanzas de éxito de las intensas negociaciones que tienen lugar en el Capitolio para buscar un acuerdo que evite el default y permita reabrir el gobierno se volvieron a diluir este martes.
- Sitio Andino >
- Economía >
Las esperanzas de acuerdo para evitar un default de EEUU se vuelven a diluir
El Gobierno estadounidense lleva 14 días parcialmente cerrado por la falta de acuerdo entre republicanos y demócratas. Hay cientos de miles de funcionarios sin trabajar y sin recibir su salario.
Si Estados Unidos entra en cese de pagos, no sólo se verá afectado el pago de intereses por su deuda sino también el de las pensiones y de los trabajadores del sector de servicios, así como de partidas destinadas a la asistencia médica de ancianos, discapacitados y personas con ingresos bajos.
La contrapropuesta de los congresistas republicanos para evitar esto, que fue filtrada hoy, mantiene las mismas fechas que la iniciativa del Senado, pero endurece las demandas en materia de reforma sanitaria.
Así, según los reportes, vuelve a reclamar el retraso en la implementación de un impuesto sobre equipos médicos y, además, exige la cancelación de subsidios sanitarios para miembros del Congreso y de la Casa Blanca, así como un endurecimiento de la verificación de los requisitos a cumplir por los ciudadanos para calificar para subsidios sanitarios.
La respuesta de la Casa Blanca no se hizo esperar y dejó claro que la negativa a renegociar cualquier aspecto clave de la reforma sanitaria es algo a lo que el presidente, Barack Obama, no renuncia.
"El presidente ha dicho reiteradamente que los congresistas no pueden reclamar un rescate por cumplir con su responsabilidad básica de aprobar un presupuesto y pagar las facturas de la nación", dijo una portavoz de la Casa Blanca, Amy Brundage.
"Desgraciadamente, la última propuesta de los republicanos de la Cámara de Representantes hace precisamente eso, en un intento partidista de apaciguar a un pequeño grupo de republicanos del (ultraconservador) Tea party que fueron los que en primer término forzaron el cierre del gobierno", agregó la portavoz.
También el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, dejó claro que la propuesta republicana no tiene posibilidades de éxito en su cámara. "Republicanos extremistas en al Cámara de Representantes están tratando de torpedear los avances bipartidarios en el Senado. Su plan no puede pasar el Senado", tuiteó.
La reacción demócrata se conoció cuando el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, comparecía ante los medios para asegurar una vez más sus esfuerzos para "buscar un camino adelante de forma bipartidaria" que evite el default del país.
| El presidente de EEUU, Barack Obama, junto al lider republicano Boehner.
|
Pero Boehner no ofreció una puerta al compromiso ni reveló si está dispuesto a permitir un voto de la propuesta bipartidista que elaboró la víspera el Senado y que había alentado las esperanzas de un acuerdo que evite el desastre que todos coinciden supondría un default.
Su contraparte demócrata, la líder de la minoría en la Cámara Baja Nancy Pelosi, acusó a Boehner inmediatamente de "sabotaje" de los esfuerzos bipartidarios.
"No lo entiendo, los republicanos quieren sabotear el trabajo bipartidario del Senado (...) esto va a ser muy costoso para el país", lamentó en rueda de prensa.
"Este sabotaje republicano de cualquier esfuerzo para avanzar es un lujo que el país no se puede permitir", insistió.
Su colega Steny Hoyer, número dos demócrata en la Cámara Baja, acusó a los congresistas republicanos entretanto de "arrancar una confrontación de las fauces de un acuerdo razonable".
Ambos congresistas, junto con el resto del liderazgo demócrata en la Cámara de Representantes, fueron convocados hoy mismo a la Casa Blanca, en un indicativo de que las negociaciones tienen aún un largo camino por recorrer, aunque el tiempo ya corra claramente en su contra. Fuente: DPA.de
"Si al jueves no se ha encontrado una solución esta situación podría como mínimo hacer tambalear a los mercados monetarios internacionales", afirman desde el Fondo.
