El mercado castiga a la deuda Argentina tras oferta de cambio de jurisdicción
Las dudas de los inversores frente a un tercer canje terminaron derrumbando el precio de los bonos y disparando el costo de asegurarlos contra un default.
Los inversores reaccionaron el martes con dudas ante plan del Gobierno argentino de canjear deuda externa por títulos bajo la ley local para esquivar posibles embargos que disparen un nuevo default, derrumbando el precio de los bonos y disparando el costo de asegurarlos contra un incumplimiento de pagos.
La decisión gubernamental fue anunciada por la presidenta Cristina Fernández en la noche del lunes tras calificar como "un poco injusto" un fallo de una corte de Nueva York que ratificó una orden previa de un juez sobre que el país debe honrar la deuda que incumplió en el 2002 y que está en manos de acreedores que no aceptaron dos reestructuraciones posteriores.
Esa decisión judicial aún no puede ser aplicada debido a que rige una medida de no innovar, a la espera de una apelación argentina ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
Cerca del 93 por ciento de los tenedores de deuda en cesación de pagos recibieron nuevos títulos en dos reestructuraciones, en el 2005 y en el 2010, con fuertes quitas. Pero, un grupo de acreedores liderados por los fondos NML y Aurelius continúan batallando legalmente para recibir la totalidad de sus tenencias.
Tras el fallo de la corte de apelaciones del viernes, el Gobierno dijo que reabrirá el canje de deuda para que tenedores rebeldes puedan obtener bonos que el país honra regularmente, una medida con la que pretende invalidar la sentencia de la justicia estadounidense sobre que violó cláusulas de tratamiento igualitario a los acreedores.
Algunos analistas creen, en tanto, que la oferta de cambio de lugar de pago indica que Argentina no cumplirá los fallos judiciales de Estados Unidos.
"La osadía es grande porque Argentina pasa a cumplir de manera anticipada -todavía falta que se pronuncie la Corte Suprema de Estados Unidos- su amenaza de que no acatará un fallo distinto a pagarle a los holdouts (acreedores de deuda impaga) un monto igual que el que se aceptó en los canjes de 2005 y 2010", dijo el economista José Luis Espert.
Las sentencias obligan al agente de pagos de Argentina a distribuir los pagos de deuda que realiza fuera del país tanto a tenedores de deuda reestructurada como impaga, por lo que el Gobierno sólo podría cumplir su promesa de "no pagar un sólo dólar" a los acreedores rebeldes remunerando a los tenedores de bonos "performing" en Buenos Aires.
"Hay miedo de que Argentina busque eludir el fallo de la Corte. (En el mercado) están pensando que si la Corte levanta el 'stay' (medida cautelar) Argentina pueda llegar a un default técnico y puede estar en peligro el pago de (bonos) septiembre", dijo Alejo Costa, jefe de estrategia de la banca de inversión Puente.
Ante ese panorama, el costo de los seguros a cinco años contra una cesación de pagos de Argentina se disparó el martes a su máximo desde el 15 de julio.
El costo de asegurar deuda a cinco años por una eventual cesación de pagos subía 350 puntos básicos a 2.725 unidades, reportó Markit.
En tanto, el bono Descuento de Argentina en dólares se desplomaba un 2,4 por ciento en el mercado extrabursátil de Buenos Aires y el riesgo país medido por la banca JP Morgan subía 32 puntos básicos a 1.107 unidades a las 1710 GMT.
El peso en el mercado informal también caía, hasta 9,45 unidades por dólar.
Richard Segal, analista de mercados emergentes de Jefferies en Londres, dijo que la oferta de Argentina de cambiar el lugar de pago de bonos a Buenos Aires "se probará demasiado complejo", mientras "los inversores internacionales se muestran reacios a renunciar a una gran parte de sus derechos legales". Fuente: Reuters