Una linda forma de invertir: cuando las empresas se comprometen con la sociedad
El concepto de Responsabilidad Social Empresaria es clave para entender la forma en la que trabajan las empresas actuales en el mundo. Los especialistas en el tema, Andrés Sáenz y Ana Martiarena, nos explican su visión acerca de esta nueva forma de hacer negocios.
Ana Martiarena y Andrés Sáenz le contaron a SITIO ANDINO de qué trata y a qué apunta la Responsabilidad Social Empresaria. Aunque este tema no es nuevo en Mendoza, ambos profesionales consideran que es necesario difundirlo e instalarlo para que los empresarios se "empapen" del término y emprendan acciones que amplíen el campo de la RSE.
Ana Martiarena estudió economía y junto a su colega, María Giordano, conforman la consultora SumaRSE. Ambas se encuentran desde hace un tiempo realizando asesoría en responsabilidad social en empresas, también hacen capacitaciones y charlas.
Por su parte, Andrés Sáenz trabaja en Responsabilidad Social Empresaria desde otro ámbito. "Comencé en una empresa de recursos humanos, luego con otro grupo de empresarios creamos un espacio que se llama Valos y ahora me encuentro trabajando de manera independiente", nos contó.
"Tanto Andrés como nosotras coincidimos en que la RSE se refiere a una nueva forma de hacer negocios o de gestionarlos. ¿Gestionar qué? Los impactos que tiene una empresa frente a su público, frente a la sociedad en la cual está inmersa", explicó Ana, quien además agregó que "cada empresa decide cuáles son sus grupos de interés más prioritarios".
En definitiva, la RSE tiene que ver en cómo la empresa se relaciona con sus grupos de interés más allá de lo que establece la ley, qué tiene ganas de hacer la empresa para gestionar de una forma mejor los impactos que tiene sobre esos grupos.
"Sin ninguna duda, la primera responsabilidad de una empresa es ser rentable, pero lo más importante es que ésta puede entender que si es responsable, también es sustentable; que no sólo debe basarse en lo económico sino que también tiene que trabajar la pata social y ambiental. Esto es lo que muchos autores llaman `triple bottom line´", expresó la representante de SumaRSE, mientras que su colega admitió que "el empresario no puede obtener valor económico permanentemente porque el mundo se acaba".
Lo que es muy interesante de destacar, es que empresas de cualquier rubro pueden compartir esta visión de empresa. Sáenz insistió en que "el señor que tiene una verdulería puede sumar a su negocio a un chico con síndrome de down para que embolse lo que sus clientes compran, o en un estudio jurídico, contratar a una persona con movilidad reducida en el puesto de secretaria; estas personas no son conscientes de impacto tremendamente positivo que podrían generar en la sociedad".
Mendoza es fuerte en lo que tiene que ver con Responsabilidad Social Empresaria y prueba de ello es que nuestra provincia es pionera en la ley 8488 de RSE, que se sancionó en diciembre pasado y se está reglamentando. Lo interesante y llamativo de esta ley, es que no penaliza sino que premia.
"Algunos empresarios nos dicen que el gobierno tiene que encargarse de la sociedad, que para eso se pagan los impuestos; pero nosotros creemos que el empresario también tiene otras responsabilidades. Por ejemplo, pagar en término a sus proveedores, atender muy bien a sus clientes, ir más allá de lo que la ley exige con sus empleados, relacionarse de una manera específica con el gobierno, y por supuesto proteger el medio ambiente", sostuvo Andrés.
Los dos especialistas manifiestan que todas estas acciones, a su vez, generan valor económico, esto es, un valor económico agregado. La RSE es una herramienta, un elemento diferenciador de marketing. "No hay dudas que una acción como asociarse a una ONG o donarle algo a Conin, y que la empresa lo comunique, mejora su imagen", reveló el profesional.
"Además este tipo de estrategias generan ventaja competitiva. Aunque todavía lo vemos de manera incipiente, muchas empresas están incorporando lo que es la filantropía al negocio. Esto contagia y hace que otras personas se suban a este `tren´ de responsabilidad social", concluyó Martiarena.