Guillermo Moreno les dio, personalmente y vía telefónica, un ultimátum a los supermercadistas: o el congelamiento de precios se cumple, incluyendo la cláusula del "Si o Sí, o comienzan las represalias. Éstas incluyen la aplicación de la ley de Defensa del Consumidor, que incluye multas de hasta 5 millones de pesos y/o las clausuras de los locales. Pero además el secretario de Comercio Interior tiene en carpeta un castigo aún peor: dar por terminado el acuerdo por el cual los privados tenían la posibilidad de subir, con prudencia, los precios de todos los productos que no integran el listado. La amenaza morenista, con voz implacable como pocas veces, sonó temprano en cada uno de los supermercadistas que cerraron en nombre de sus empresas el acuerdo que debía comenzar el sábado pasado y que hacia el domingo estaba languideciendo, al menos en la disponibilidad de productos en las góndolas. De las filípicas del secretario sólo se salvó Coto, que según sus informantes, fue el que mejor cumplió la promesa de los privados.
1 de noviembre de 2026


