Cada 31 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro, una fecha que se instauró en 1924 en Milán, Italia, en el marco del Primer Congreso Internacional del Ahorro. Si bien tuvo un origen más “técnico”, con el correr de los años se convirtió en una oportunidad para reflexionar sobre la educación financiera y la toma de decisiones vinculadas a cómo usamos, organizamos y destinamos nuestros recursos económicos.
Sin embargo,quienes habitamos suelo argentino enfrentamos una realidad económica compleja, marcada por una fuerte devaluación del peso y precios elevados frente a salarios que todavía no terminan de recomponerse.
Los argentinos enfrentamos un contexto complejo para ahorrar.
En este contexto, Sitio Andino consultó al economista José Vargas, director de la consultora económica Evaluecon, para conocer qué tan posible es ahorrar hoy con un salario promedio, qué porcentaje de los ingresos sería aconsejable destinar al ahorro y qué herramientas existen para hacerlo.
Qué tan posible es ahorrar en Argentina hoy
Para responder al interrogante, Vargas fue claro desde un comienzo: “Un salario promedio en Mendoza, hoy, sector público, sector privado y sector informal, está en el orden del millón cuatrocientos. Con lo cual, teniendo en cuenta el valor de una canasta básica, hoy es prácticamente imposible ahorrar”.
Con un ingreso de $1.400.000, pensar en ahorrar se vuelve difícil cuando hay que afrontar gastos de alquiler, servicios, alimentación, salud y otras necesidades básicas. De hecho, el economista agregó que la posibilidad de guardar una parte del sueldo también se ve condicionada por los altos niveles de endeudamiento de la sociedad argentina.
No obstante, Vargas planteó un escenario diferente: “Si una familia, como está ocurriendo, tuviera dos o tres trabajos y tuviera la posibilidad de ahorrar, la situación cambia”.
Qué porcentaje de los ingresos se debería destinar al ahorro
En cuanto a la proporción de los ingresos que conviene reservar, Vargas sostuvo que, para quienes tienen más de un trabajo o perciben un sueldo más elevado, “yo recomendaría que un 30% lo destinen directamente al ahorro”.
Vargas recomendó destinar un 30% de los ingresos al ahorro.
Sin embargo, enseguida hizo una aclaración:“Más que al ahorro, a la inversión”.
Para quienes cuentan con un pequeño capital disponible a fin de mes, Vargas recomendó evaluar alternativas que permitan obtener algún rendimiento. En ese sentido, fue contundente: conviene “no dejar el dinero en pesos o en la caja”. Esa es la peor opción, sostuvo.
Entre las alternativas más conservadoras, mencionó el plazo fijo. “Aunque hoy no está ganando en pesos a la inflación, pero es mejor que tener plata en la caja de ahorros sin que rinda absolutamente nada”, explicó.
Otra posibilidad son los fondos comunes de inversión, que, según indicó, ofrecen un rendimiento potencialmente mayor al de un plazo fijo, aunque también presentan cierta variabilidad.
Dólar y criptomonedas son dos opciones de inversión.
Vargas también señaló al dólar como una alternativa para quienes pueden pensar en el mediano o largo plazo. “Hoy que cualquier ahorrista tiene la posibilidad de comprar libremente dólares en el banco es una opción a mediano o largo plazo, a unos seis meses o un año”, afirmó.
Para los perfiles más arriesgados, en tanto, mencionó las criptomonedas y las inversiones en el mercado de capitales, como bonos y acciones.
En definitiva, la posibilidad de ahorrar depende, en primer lugar, de los ingresos disponibles una vez cubiertos los gastos cotidianos. Para quienes logran contar con un excedente, la elección de una herramienta de inversión requiere considerar los plazos y el nivel de riesgo que están dispuestos a asumir.