Se cumplen 9 meses y nuevamente la comunidad de Tres de Mayo, donde vivía la víctima, se movilizó para pedir Justicia. Pero, paradójicamente, mientras algunos piden más certezas en la causa para los pesquisas está todo más que claro.
Se cumplen 9 meses y nuevamente la comunidad de Tres de Mayo, donde vivía la víctima, se movilizó para pedir Justicia. Pero, paradójicamente, mientras algunos piden más certezas en la causa para los pesquisas está todo más que claro.
Descartada la trata de personas, se cree que Johana fue asesinada y en ese sentido, la mirá está puesta en un sospechoso que es del entorno íntimo de la chica.
Podríamos decir que hay presunciones, pero no certezas, señaló una fuente judicial. Pero el accionar de la Justicia es entendible. Todos los cañones apuntan al cuidador de la joven, Luis Curallanca, pero no hay indicios para imputarlo.
Como está la causa, imputarlo sería hacerle un favor, porque en poco tiempo, por falta de pruebas, habría que sobreseerlo y nunca más podría ser investigado por este hecho, explicó otra fuente cercana al fiscal que interviene en la causa.
Sin embargo, Santiago Garay es más precavido. El magistrado afirma día a día que se hace todo lo posible para esclarecer el caso y en ese sentido, cada información que ingresa a su fiscalía es corroborada.
Mucho más directos son los policías de Investigaciones. Todo está muy claro. Todos saben quién fue, pero no hay pruebas. Y el caso es difícil si hay una familia atrás que lo encubre, soltó uno de los policías.
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Así las cosas, pareciera que el fiscal Garay lucha contra la corriente. La seguimos buscando y seguimos laburando como siempre, resume el magistrado. La búsqueda no se termina pero, claro está, que las esperanzas cada vez son más escasas.
Noveno signo de interrogación
Ayer por la tarde, autoridades de la escuela Virgen del Rosario, donde asistía Johana, y demás vecinos del departamento sumaron el noveno signo de interrogación a la muralla que se pintó meses atrás en una de las tantas manifestaciones para pedir por la aparición de la menor.
El reclamo sirvió, además, para pedir por el caso de Soledad Olivera quien también desapareció en noviembre del 2011 en el mismo distrito. Para la Justicia, la muerte de esta mujer está ligada directamente al caso Chacón e incluso, el sospechoso es el mismo.
