Un joven comenzará a ser juzgado a partir de hoy como acusado de haber participado del crimen de Gustavo Lanzavecchia, el decorador de Susana Giménez asesinado en su casa de la localidad bonaerense de Lomas del Mirador en 2011, y por el que ya hay dos condenados a prisión perpetua.
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Comienza el segundo juicio por el crimen del decorador de Susana Giménez
Juan Oscar Ibáñez Navarro, de 23 años, será sometido a debate acusado de robo y homicidio. No pudo ser juzgado en el primer juicio porque fue apresado en septiembre del 2012.
La mujer se mostró esperanzada de que en base a la declaración de testigos y otras pruebas se pueda demostrar que "El lagarto" también intervino en el asalto y homicidio de su hermano, colaborador estecho de la conductora televisiva.
"Con la prueba que vamos a llevar, tenemos la certeza de acusarlo por homicidio criminis causa y pedir perpetua", dijo Biondi.
En el primer juicio por el crimen, fue condenado a prisión perpetua Roberto Leiva (31), en tanto que Freddy Chena Paredes (22), recibió una pena de 10 años por considerarse que intervino en el robo, pero no en el homicidio.
El 22 de mayo último, la sala II del Tribunal de Casación Penal confirmó la pena de Leiva y en un fallo inusual aumentó a perpetua la de Chena Paredes.
El fiscal Jorge Roldán explicó que los camaristas Ricardo Borinsky, Daniel Carral y Víctor Violini aplicaron la figura de la "coautoría funcional" que implica que cada uno de los imputados "realizó un aporte que contribuyó al homicidio criminis causa".
Consultado sobre la cantidad de coautores, el fiscal dijo que "en principio son tres", los dos condenados e Ibañez Navarro "Y bajo mi opinión, también está en curso la misma calificación porque con su conducta contribuyó al resultado", sostuvo Roldán respecto del joven que ahora comenzará ser juzgado.
El crimen del decorador fue cometido el 27 de febrero de 2009, en su casa, situada en Charcas 3722, de Lomas del Mirador, donde la Policía llegó tras ser alertada sobre la presencia de personas heridas en el lugar.
Al arribar, encontraron el portón corredizo eléctrico cerrado desde el interior y escucharon una voz entrecortada de un hombre que les decía que estaba malherido ya que acababa de ser atacado por tres delincuentes.
Esta víctima resultó ser el teniente primero Alejandro Álvarez Auer (35), por entonces piloto de helicópteros de la Base Aérea La Matanza y quien era conocido de Lanzavecchia y había llegado de visita justo cuando le estaban robando, según declaró.
Ante esa situación, los efectivos fueron a la vivienda lindera, saltaron la medianera y lograron socorrer a su compañero, quien había efectuado el llamado, pero se hallaba descompensado.
Al comenzar a recorrer la casa, los policías descubrieron que en el fondo de una piscina se encontraba Lanzavecchia, a quien sacaron del agua, le dieron respiración boca a boca y le efectuaron tareas de reanimación, pero murió en el hospital.
Al conocer lo sucedido, Susana Giménez se presentó en la casa de Lanzavecchia y ante la prensa reclamó la pena de muerte para los autores del hecho: "El que mata tiene que morir", exclamó.
Según la autopsia, el diseñador murió asfixiado por "sumersión", estaba atado de pies y manos, y había sido arrastrado.
Los ladrones robaron dinero, electrodomésticos y el auto de Lanzavecchia, pero igual se ensañaron con el decorador y al haberlo tirado atado a la pileta, provocaron su muerte.
En base a datos de testigos, primero fueron detenidos Leiva y Chena Paredes, y al allanar sus respectivos domicilios se encontraron todos los objetos robados de la casa de Lanzavecchia.
Tras ser detenido, Leiva confesó su participación en el hecho, dijo que conocía al decorador y que fueron a su casa a robarle.
Fuente: Online 911