Crimen de Alexis González: algunas pericias, lejos de ayudar, aportan más confusión al caso
El dermotest realizado a once policías dio negativo, aún cuando varios de los efectivos admitieron haber disparado contra el auto. A los ocupantes de rodado también les dio negativo, pero la Justicia sospecha de la prueba.
Pasó un mes y medio del crimen de Alexis González (19), el joven que fue asesinado de un tiro en la nuca tras un confuso episodio que terminó con una persecución policial que incluyó un tiroteo, en Guaymallén. Y hasta el momento, la causa tiene más dudas que certezas.
Varias fueron las pruebas y pericias que pidió el fiscal especial Santiago Garay para esclarecer el crimen, pero estas, en algunos casos, aportan más confusión al hecho.
Es que en las últimas horas, el magistrado recibió el informe del dermotest realizado a los 11 policías que participaron en la persecución y a los tres ocupantes del auto atacado, entre ellos, la víctima fatal.
El dermotest es una técnica que permite verificar la posibilidad de que un individuo haya realizado un disparo de arma de fuego.
Alexis Gonzalez, la víctima del hecho. Recibió un tiro en la nuca.
La pericia indicó que ninguno de los peritados disparó un arma, pero automáticamente esta pericia quedó descartada, ya que varios policías habían admitido ante el fiscal que dispararon contra el auto, porque eran atacados a balazos por los ocupantes de este.
Entonces, si el dermotest a policías no puede ser tomado en cuenta porque estos admitieron haber disparado, para la Justicia tampoco es creíble que la prueba le haya dado negativo a los sospechosos que viajaban con González el día del hecho.
Así las cosas, Garay espera ahora el informe de Balística con todas las armas secuestradas después del crimen. Dicha prueba puede revelar, primero, cuántas armas fueron usadas y, además, cómo fue cada disparo.
Hasta el momento, poco se sabe. Las pericias confirmaron que el VW Vento en el que viajaba la víctima tenía disparos de dos calibres: de 9 y 22 milímetros. Por ende, está casi confirmado que además de la policía, alguien disparó contra el coche.
Ante esto, la hipótesis principal de la Justicia es que Alexis, más conocido como Banana, fue asesinado de una bala policial pero que podría haber quedado envuelto en una situación en la que no tenía nada que ver.
Esto porque el chico le pidió al dueño del auto, Juan Manuel Cepeda (tiene varios antecedentes), que lo llevara a la escuela, sin saber que este sujeto y sus cómplices habían discutido contra banda horas atrás del hecho.
Lo cierto es que todo esto son hipótesis y a pesar del esfuerzo de los investigadores, las pruebas no son necesarias aún para revelar qué fue lo que ocurrió. Por lo tanto, el crimen de Alexis González, sigue impune.
Banana fue asesinado el 12 de abril luego de una persecución que comenzó en el barrio Alameda de Guaymallén y terminó en Dorrego. La versión oficial indicó que el joven viajaba en un auto, cuyo conductor se negó a detenerse en un control vehicular y que luego desde el interior del coche dispararon contra la policía.
La víctima fatal, de 19 años, recibió un tiro en la nuca. No tenía antecedentes y ese día le había pedido al dueño del auto que lo llevara a la escuela porque llegaba tarde. Su familia exige Justicia, e insiste, una y otra vez, que Alexis no cometió ningún delito.
Tiroteo, persecución y muerte: investigan si un joven fue asesinado por la policía Según la voz oficial, la policía intentó identificar a los ocupantes de un auto y se originó una balacera. En la huida, el coche chocó con un colectivo. Uno de los ocupantes, de 18 años, falleció, pero ya tenía un disparo en la cabeza. Tres detenidos.