INFORME

Escasa oferta y "efecto Moreno" impulsan la falta de productos en supermercados

Un estudio indica que hay un faltante crónico de un 15% de productos en góndolas. El principal motivo es la demora en la reposición de artículos de las cadenas.

Por Sección Economía

Cuando va al supermercado, un argentino promedio se encuentra con que uno de cada seis productos que va a buscar en la góndola no está. Esa es la principal conclusión de un estudio elaborado por la consultora GS1, según el cual el faltante en las grandes cadenas al momento en que un cliente requiere un producto es del 15% o, en otros términos, que sobre una muestra de 220.000 casos hubo 33.000 ocasiones en que el consumidor no se llevó lo que fue a buscar.

El número, además, duplica a los resultados del año pasado, que habían arrojado un faltante de un 7,6% en los casos revisados.

El estudio, que se realiza desde hace una década, fue presentado ayer, en el marco de la 8ª Conferencia organizada por la Asociación de Supermercados Unidos, por Rubén Calónico, gerente general de la consultora, en base a información de las principales cadenas –incluidas Walmart, Carrefour y Jumbo- y proveedores de primera línea, como AGD, Danone, Arcor, Molinos y Nestlé, entre otros.

La mayor parte del faltante de productos en góndolas -casi un 35%- se explica por las demoras en la reposición de productos que están en las instalaciones de supermercados. Pero entre los principales motivos (es la causa de un 13,15% de los problemas de ausencia de los supermercados) se encuentra la falta de entrega por parte de los proveedores.

En un 38% de los casos eso se debe a diferencias comerciales entre el proveedor y la cadena supermercadista, un fenómeno relativamente nuevo que años atrás no ocurría, mientras que la falta de stock por parte de los proveedores también ocupa un lugar importante.

En el caso de las disputas comerciales, Calónico deslizó que puede deber a las autorizaciones de precios que comunica la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno. Con frecuencia diaria, el funcionario autoriza retoques en los precios de todas las marcas que se venden en supermercados. De manera que algunos proveedores pueden preferir “estirar” la entrega de productos a la espera de una venia de la Secretaría.

Además, los productos que registran un mayor faltante están relacionados con los más sensibles al bolsillo, en especial de los sectores menos acomodados, y por lo tanto al Gobierno: alimentos lidera el ranking con un 16 por ciento. Un poco más atrás se ubica el rubro bebidas, con casi un 13 por ciento.

Por otro lado, la falta de stock, si bien puede tener múltiples orígenes, también se relaciona con una incapacidad de la oferta para atender los requerimientos de la demanda. “Puede estar relacionada con múltiples causas. Entre ellas, un pico de ventas, un error en la estimación de la demanda, pero también demoras en la inversión para atender a la oferta”.

En el sector supermercadista, además, hablan de una cuotificación de la oferta por parte de los proveedores. “Pedís 100 y te dan 80. Eso genera cierto faltante”, explicaron conocedores de esos intercambios bajo pedido de reserva.

A pesar de esos problemas, los índices mejoraron con respecto al año pasado, cuando la falta de entrega por parte de los proveedores es el principal motivo de la ausencia de productos en góndolas. En aquella ocasión, además, el estudio dejó en evidencia que los mayores faltantes se concentran en lácteos, aceites y azúcar, los más vinculados con el control de precios.

Fuente: El Cronista

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