Mágica noche de cosecha y sonidos latinoamericanos
La cantante peruana Susana Baca cautivó con su voz en la fiesta que reunió a 14 mil personas en los viñedos del aeropuerto. El concierto se llamó "Músicas del Sur", el cierre sorprendió y las reinas fueron vendimiadoras por un rato.
Una noche bendecida por el cielo abierto y la música que emana de nuestro suelo latino. Una maravillosa reunión de sonoridades andinas, afroperuanas, rioplatenses, tropicales y, por supuesto, cuyanas, es lo que regaló la última edición de la Fiesta de la Cosecha con el concierto Músicas del Sur.
La celebración que convocó anoche a unas 14 mil personas en los viñedos del aeropuerto local tuvo su momento más alto con la presencia de la cantante peruana, Susana Baca. Con su porte luminoso y su voz energética y redentora soltó al aire un repertorio para atrapar con el corazón. "El alcatraz", "Vientos del olvido" y "Las caras lindas" fueron algunas de las interpretaciones para atesorar.
Paula Neder, Sasana Baca, Mariela Contreras y Walter Ulloa cerraron la noche con una versión de "Latinoamérica", de Calle 13.
Músicos de la Orquesta Filarmónica de Mendoza, de la Orquesta Sinfónica y de la Escuela de Música Popular de la UNCuyo y artistas invitados conformaron el Ensamble Orquestal de la Cosecha que tocó hasta el final con la dirección del maestro Santiago Ruíz.
El programa también incluyó la actuación de la banda de sikuris Huevo de Cóndor y de la murga local estilo uruguayo "El remolino" que le imprimió al encuentro vendimial todo el color y la fuerza de la canción-verso que surge del pueblo.
El concierto homenajeó a las músicas latinas. La banda de sikuris "Huevo de Cóndor", fueron uno de los invitados.
El cierre fue un grito de hermandad con todos los artistas sobre el escenario entonando Soy loco por ti América y Latinoamérica, de Calle 13, que Baca eleva con su voz hasta lo más alto. Paula Neder, Mariela Contreras y Walter Ulloa, fueron las voces que se sumaron a este momento culmine del concierto que se selló con la ovación del público.
Y aunque esto pareció ser el final de una magnífica velada, la organización sorprendió con una puesta a cargo de Metabombo. Un show de alto impacto con estética folklórica que conjugó la fuerza de los bombos y las boleadoras, a la par de acrobacias en el aire y efectos especiales de fuego agua y luces.
El final sorprendió con una puesta artística de teatro aéreo y efectos especiales.
El momento de la cosecha
El evento organizado por el Fondo Vitivinícola Argentino tiene una tradición, y es que las 18 reinas departamentales vivan la experiencia de cosechar en los viñedos del aeropuerto. Momento al que adhieren también las autoridades provinciales y municipales.
Las Heras y La Paz reciben su ficha por parte de la Reina y Virreina Nacional de la Vendimia. Junto a ellas, el Gobernador.
De esta manera, las doncellas reales - todas vestidas de paisanas con blusa blanca, falda rosa y alpargatas - con canasto y tijera en mano se dispusieron a recoger los racimos de las viñas. En esta oportunidad lo hicieron de a dos y cada una recibió por el trabajo realizado su fichas correspondientes.
Por su parte, también hicieron lo suyo el Gobernador Francisco Pérez, los Intendentes y algunos ministros. El momento fue acompañado por tonadas y cuecas interpretadas por Patricia y Verónica Cangemi. Un lujo.
Para cosechar perlitas
Una previa sin agasajo. Es una costumbre que el evento organice una recepción para las autoridades, reinas e invitados especiales antes de que comience la celebración. En esta oportunidad no hubo nada de eso, pero de igual modo todos llegaron temprano y el inicio de la fiesta pareció eterno. Idas y venidas, fotos, declaraciones a la prensa. A lo último ya nadie sabía cómo matar la espera.
El Gobernador aflojó con su mujer. Es sabido que Pérez es reacio a que la prensa se acerque a preguntarle algo a su mujer, Celina Sánchez. Esta vez, ante la insistencia de un periodista de que cuándo iba a ser el día que le diera permiso, el titular del Ejecutivo provincial finalmente accedió. ¡Ya era hora!
Gracias por la atención. A diferencia de otros años, la organización dispuso un lugar más espacioso para los trabajadores de prensa, además de estratégico para poder observar el espectáculo. El mimo vino acompañado de cosas ricas para comer y hasta un vino blanco para endulzar el paladar. Se agradece.