Una serie de fotos muestra las características de las distintas criaturas transparentes. En esta foto, el camarón Ancylomenes sarasvati, fotografiado en Indonesia. Foto: Barcroft Media
Los camarones pueden tener un aspecto frágil y fantasmagórico. No obstante, algunas de estas especies transparentes son más antiguas que los dinosaurios. Arriba, una colonia de sifonóforos en Francia. Foto: Barcroft Media
Sus tamaños y formas también varían. Arriba pueden verse pequeños crustáceos en el cuerpo de una sarsia tubulosa en Rusia. Foto: Barcroft Media
Algunos, como los que son descendientes de los caracoles, son muy pequeños, mientras que otros, como algunas especies de medusas, tienen el tamaño de un niño. Arriba, un hemicordado fotografiado en Francia. Foto: Barcroft Media
La transparencia en estas criaturas es un resultado de la evolución. Arriba, una mariposa transparente (Greta oto) posando encima de una rosa. Foto: Barcroft Media
Arriba, un pez fantasma gobio (Bryaninops erythrops) descansando encima de unos corales en Indonesia. Foto: Barcroft Media
Animales como el caracol, que se ve en esta foto con solo una semana de edad, nacen transparentes, pero con el tiempo se oscurecen. Foto: Barcroft Media
A menudo, la transparencia les ayuda a estas especies a protegerse de los depredadores. Arriba, un Infundíbulo bolinopsis. Foto: Barcroft Media
Arriba, un camarón fantasma es fotografiado en Alicante, España. Foto: Barcroft Media
Algunos peces de la Antártica, como este, son transparentes durante toda su vida. Foto: Barcroft MediaAlgunos peces de la Antártica, como este, son transparentes durante toda su vida. Foto: Barcroft Media
Arriba, una anguila transparente sobre la arena. Foto: Barcroft Media
Muchas de estas especies viven en áreas del océano donde hay pocas rocas para esconderse. La transparencia, entonces, puede ser utilizada como camuflaje. Arriba, otro pez de la región antártica. Foto: Barcroft Media
Arriba, una foto de la parte inferior de un Hyalinobatrachium mostrando su piel transparente y sus órganos internos en la selva amazónica de Ecuador. Foto: Barcroft Media