A través de la Estación Permanente GPS ACON, instalada hace cinco años en la cima del cerro convirtiéndose en la estación de monitoreo satelital más alta del mundo, los investigadores lograron datos de mayor precisión que los arrojados por la última medición altimétrica realizada en 1989, en la cual se fijó una altura de 6.962 metros.
María Cristina Pacino, directora de la Escuela de Agrimensura de la citada facultad rosarina y responsable del área de Geodinámica dependiente de dicha Escuela, logró luego de largos años de búsqueda que la National Imagery and Mapping Agency (NIMA) financiara los gastos de una medición aerogravimétrica.
La información colectada fue cuidadosamente procesada y está siendo utilizada para mejorar localmente el modelo geoidal para la Argentina calculado por M. Cristina Pacino (UNR) y Eduardo Lauría (UBA), señalaron en un comunicado.
A partir de las mediciones obtenidas, se pudo deducir que la altura del Aconcagua referida al nivel medio del mar en el Sistema Altimétrico Mundial es de unos metros más que el anterior valor calculado.
La prueba fue efectuada por los doctores René Forsberg y Arne Olesen del National Space Institute de Dinamarca; con la participación en vuelo de Eric Jäger, de la Universidad Nacional de Rosario; la colaboración de Silvia Miranda, de la Universidad Nacional de San Juan en las vinculaciones terrestres; y el apoyo logístico de Luis Lenzano, de la Universidad Nacional de Cuyo.
Cómo se midió
Antiguamente, los picos montañosos se medían en base a triangulaciones realizadas con equipamientos ópticos desde la base, midiendo las distancias a otros picos.
Pero ahora, dijo la agrimensora, "la estación GPS en la cima del Aconcagua mide permanentemente los desplazamientos verticales y horizontales de la montaña". Porque, créase o no, aunque parezcan lo más estable y quieto del mundo, la montañas se mueven. Como todo en la Tierra, incluida la Tierra.
Para tener una idea: según detalló Pacino, en sentido vertical el monte se desplaza hacia el oeste junto a toda la placa sudamericana a razón de dos centímetros por año y también presenta cierto movimiento autónomo.
Y a nivel vertical también muestra movimientos hacia arriba y hacia abajo. Lentos no bruscos, como los que producen los terremotos, pero a la vez constantes.
Así fue como el estudio reveló una diferencia "más simbólica que otra cosa", pero diferencia al fin: que el Aconcagua ya no mide en el Sistema Altimétrico Mundial, como se pensó hace 23 años, 6.962 metros, sino 6.964,4.
Ahora, ese valor deberá ser ajustado por un procedimiento aún de mayor precisión. Una vez que concluya, el Instituto Geográfico Nacional informará oficialmente la altura definitiva del monte.
Al margen del aporte científico que implicó actualizar el dato en sí, Pacino resaltó que el trabajo "en cooperación" con otras universidades y organismos como el National Space Institute danés, cuyo esfuerzo, dijo, que hay que destacar "posiciona a la UNR".
También para Jäger encargado de medir "la aceleración del campo de gravitación" participar del equipo que midió el Aconcagua "significó una oportunidad muy importante", en un "trabajo fuera de lo común" y al que "no mucha gente logra acceder".
El estudiante (29) realizó hace dos años una medición terrestre y en febrero de 2011 participó de otra aérea. Ahora festeja que el Aconcagua haya crecido un poco más en el ranking de los gigantes terrestres.