Preocupa el estado de conservación de la Fontana de Trevi
La fuente italiana ha sufrido varios desprendimientos en este último tiempo. Para repararla la han vaciado y acordonado la zona. Los trozos que han caído encendieron la polémica.
Se trata del enésimo desprendimiento de un monumento en la capital italiana. Después de los sufridos hace varios meses en el Coliseo, esta vez le ha tocado a uno de los lugares más representativos de Roma: la Fontana de Trevi. El pasado sábado, varios fragmentos de la cornisa, (de aproximadamente unos ocho centímetros de longitud) cayeron sin causar daños a los turistas y romanos que se encontraban en las inmediaciones del famoso monumento.
Los desprendimientos se produjeron sobre la cornisa lateral izquierda. A primera hora de ayer los técnicos del ayuntamiento de la ciudad se pusieron a trabajar acordonando la zona y vaciando la fuente para reparar lo antes posible uno de los lugares imprescindibles para cualquier turista que visite la ciudad.
La cornisa de la fuente desprendida.
Y tan pronto como los trozos de estuco han caído, la polémica ha vuelto ha encender el debate sobre la precaria conservación del patrimonio italiano. El superintendente de Bienes Culturales, Umberto Broccoli, ha intentado minimizar el asunto y ha asegurado que el desprendimiento probablemente es la consecuencia de "la nieve que cayó en febrero en Roma", un fenómeno poco usual en la capital italiana. "No es un daño grave", insiste Broccoli. Sin embargo la prensa italiana se pregunta hoy si este nuevo desprendimiento se podía prevenir. Hay quien incluso señala directamente a los turistas poco cívicos como responsables también del deterioro de los bienes arqueológicos y monumentales de la ciudad, pero lo cierto es que este es sólo el último de una larga lista.
La pasada semana, varios trozos del Acueducto Claudio, siempre en la capital, se desprendieron provocando una intervención de urgencia de los técnicos del Ayuntamiento. Más grave es la situación de Villa Torlonia, donde está la que fuera residencia privada de Mussolini, entre 1925 y 1945, que se encuentra en una situación prácticamente de abandono a pesar de haber sido puesto en marcha un plan de restauración en 2010 que estaba previsto durase 150 días. Además, el Ayuntamiento de Roma está todavía buscando los 75 millones de euros necesarios para comenzar los trabajos de restauración del mausoleo de Augusto de cara a las celebraciones en 2014 de los 2.000 años de la muerte del emperador.
Casi 30 años de trabajo costó la construcción de la que es seguramente la fuente más famosa de Roma. Obra del arquitecto Nicola Salvi, fue mostrada al público por primera vez el 22 de mayo de 1762, pero fue seguramente gracias a Federico Fellini, cuando Marcello Mastroiani y Anita Elkberg hicieron soñar a millones de espectadores con 'La Dolce Vita', cuando la Fontana de Trevi se convirtió en un símbolo de la ciudad de Roma.