Cuando el Doctor Gregory House emitía un diagnóstico, al resto de los humanos que veíamos la televisión sus palabras solían sonarnos a un dialecto indescifrable. Sin embargo, el lenguaje de la serie, que dijo su adiós definitivo el pasado 21 de mayo, y las elaboradas conclusiones del doctor más famoso de la televisión no han escapado a la comunidad médica. Por increíble que parezca, House no siempre estaba en lo cierto. Esta es la conclusión a la que llega el médico español Alberto Amador Gil en un capítulo del libro "House. Patologías de la verdad", escrito por el licenciado en Comunicación y profesor e investigador en la Universidad de Sevilla, J.J. Vargas.
29 de junio de 2026

