Habían salido huyendo de los bombardeos. El bando 'nacional' avanzaba por España y los padres republicanos de cientos de niños decidieron alejarles de la zona bélica y mandarles a colonias, a salvo del conflicto. Pero el trauma de la guerra ya había hecho mella. La prueba son los documentos que recoge 'El dibujo infantil de la evacuación durante la Guerra Civil', un libro en el que cientos de menores retratan cómo fue su huida, cómo dejaron sus casas y se separaron de sus familias.
Cañones, tanques disparando, casas derruidas, muertos, heridos de metralla... Un Guernica en versión infantil salió de sus lápices de colores. El catedrático José Antonio Gallardo ha pasado años recopilando estos dibujos hasta juntar un collage que refleja la visión infantil de una guerra.
La idea surgió en 1975, cuando llegó a sus manos un libro que incluía dibujos de niños judíos que pasaron por los campos de concentración nazis."Me llamó mucho la atención y pensé que podía haber también de los hijos de los republicanos en la Guerra Civil", cuenta. A principio de los 90 comenzó a buscarlos.
Este dibujo hecho por un niño judío en un campo de concentración nazi hizo arrancar la investigación de José Antonio Gallardo. Así recordaba las cámaras de gas.
La mayoría estaban en EEUU -en archivos de la universidad de California o la de Columbia (NY)- y en Canadá, pero también en la Biblioteca Nacional, en Madrid. "Los cuáqueros, una institución que ayudaba de forma altruista a los países en guerra, enviaron a España a finales de 1937 a J. A. Weissberger para que recopilase y llevase a EEUU dibujos infantiles que sirviesen como propaganda para sumar adeptos a la causa republicana.
Él se coordinó con el Ministerio de Instrucción Pública y se recogieron los dibujos entre los niños que estaban refugiados en colonias. Con ellos se montó una exposición en el 38 en Nueva York y se editó un libro para recaudar dinero que se enviaba al gobierno republicano, cada mes más empobrecido", explica Gallardo, que ejerce como profesor del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Málaga.
Contribuyeron a la causa profesionales como el matrimonio formado por el pedagogo francés Alfred Brauner y la austriaca Françoise Brauner, teniente médico del ejército republicano, que recurrieron a los dibujos con fines psicológicos para curar el trauma que provocaba la guerra en los pequeños. "El ejército franquista ganaba terreno, por lo que la República decidió trasladar a los niños a zonas más seguras en evacuaciones multitudinarias. Al principio se hacían muy ordenadas, en tren, autobus, barco... pero después se volvieron muy caóticas, caminando durante horas de noche y por carreteras secundarias muy duras para los niños", cuenta Gallardo. La mayoría terminaron en el sur de Francia.
Bombardeos sobre los civiles:
A petición de sus mayores, los niños dibujaron su huida. Se les ve en barco, en tren, en camionetas, en vehículos de lujo que los republicanos requisaban a la clase burguesa... Y se identifican escenarios como las estaciones de Atocha, la de Portbou (Gerona) o la de Figueres, por la que pasaban a Francia. También reflejaron la cara más cruel de la guerra en bombardeos como los de Irún, Durango o Madrid. Tenían entre 6 y 15 años y eran muy conscientes de cómo los aviones vaciaban su carga contra los civiles. "Llegué a revisar más de 2.500 dibujos y seleccioné 142 que tratan sobre la evacuación, pero había otros en los que se veía cómo era la vida en las colonias: niños jugando al fútbol, saltando a la comba, en piscinas... Y también otros más propagandísticos con la imagen de Azaña, Lenin o Stalin, esvásticas partida por la mitad...", cuenta el autor.
Su experiencia pedagógica le lleva a afirmar que en los dibujos "se puede palpar el miedo de los niños". Por ejemplo, cuando dibujan personas mutiladas, como el siguiente, obre el ataque a la población civil cuando iba huyendo por la carretera de Málaga a Almería.
Aunque lo ha intentado, Gallardo no ha encontrado dibujos que retraten la visión de la guerra de los niños de zona franquista. "Sólo he visto dos: uno de un desfile de falangista y otro llamado "la conquista de Madrid", en el que se ven los abrazos entre los soldados al liberar a los presos políticos de las cárceles. Creo que no hay más dibujos porque los maestros franquistas no tuvieron la iniciativa de pedir a los niños que dibujasen los bombardeos. Y porque los únicos que iban huyendo fueron los republicanos".
Eloísa, de 11 años, dibujó así la evacuación de Madrid cuando estaba refugiada en la colonia familiar de Puebla Larga (Valencia).
Así recordaba un niño de la zona franquista cómo fue la toma de Madrid. Dibujó cómo las tropas nacionales liberaban a los presos que había en las cárceles republicanas, los abrazos del reencuentro.
Antoni Ferrer, de 11 años, recordaba los bombardeos sobre Barcelona y su evacuación de la ciudad.
Éste, junto al de la conquista de Madrid, son los únicos dibujos que José Antonio Gallardo ha encontrado de niños de la zona franquista. Lo ha llamado 'Desfile de flechas'.
Francisco, de 12 años, dibujó el bombardeo sobre Portbou (Gerona) mientras estaba en el Centro Español de Cerbère (Francia).
María Pascual, de 14 años, hizo este dibujo en la guardería infantil de guerra Trabajadores de la Enseñanza UGT de Lobosillo (Murcia). Su recuerdo de la evacuación viajaba en tren
Poladi, 8 años, dibujó el bombardeo franquista sobre la estación de Colera (Gerona). Lo hizo en el Centro Español de Cerbère (Francia), al que fue evacuado durante la contienda.