miércoles 22 jun 2022
Con stocks al límite, admiten que "el problema" está en las ventas

Tras diferencias en el precio de la uva, el Banco de Vinos se mantiene en "stand-by"

Por Miguel Flores.

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15 de junio de 2022 - 15:26

Una cosecha de 19,2 millones de quintales, considerada corta, no parece reflejarse en el mercado de uvas y también del vino. El incumplimiento por parte de algunas bodegas tanto del precio como de forma de pago ya disparó quejas de los productores, mientras que la disponibilidad de volúmenes, su precio y la necesidad de sostenerlo o no, quedó otra vez dentro de la órbita del Banco de Vinos.

La entidad creada en 2020 como instrumento para intervenir en el mercado con el depósito de vino a cambio de una tasa para tonificar los precios ya había analizado hacerlo el año pasado. Esta vez el contexto con existencias vínicas equivalentes a entre 5,6 meses de despachos y un consumo que no termina de despegar (sumó 1,9% interanual en abril) ameritaría que el Banco opere, algo que seguirá en stand-by al menos 2 meses.

Así lo decidieron los integrantes de la mesa directiva, luego de analizar las variables del mercado. Por caso, el ingreso de unos 70 millones de litros de vino de la cosecha 2022 el último mes.

 "El número, que incluye lo elaborado y una proyección de ventas a junio del 2023, si bien está por encima de 5 meses, es marginal. No todo el vino en las bodegas está disponible, por problemas de calidad y otros factores. De ahí que no hubiera motivos suficientes para que el Banco interviniera; no obstante, seguiremos de cerca cómo evolucionan las ventas, porque ahí está el problema, y si hace falta, intervendremos", señaló el director ejecutivo del Banco de Vinos, Alfredo Aciar.

Los consejeros de distintas entidades vitivinícolas redondearon un panorama para estar alertas: expectativa de escasas exportaciones a granel (atraso cambiario y cepo influyen), sumada a un mercado interno que, con un poder adquisitivo castigado por la inflación, tampoco entusiasma.

En números

El análisis, en base a los contratos registrados en la Bolsa de Comercio, muestra que los precios  no superan los $85 por litro, en el caso del vino tinto genérico, y $80 para el blanco escurrido. Y que se reducen a alrededor de un 30% por efecto de la inflación. 

Sin embargo, no todos estuvieron de acuerdo con esos números. Como Emiliano Carbonero, consejero de la zona Este, al considerar que "eso no se condice con la realidad. La inflación en la vitivinicultura es muy superior al IPC, por tarifas e insumos, y los precios no lo reflejan".

 Por su parte, el INV mostró estadísticas de consumo, con una caída del 11% en 2021 y leve repunte en lo que va de este año. Aunque la elaboración de vino este año (11,5 millones de hectólitros, un 15% menos que dos décadas atrás) tienen su correlato en el mercado.

  "Vender más es complicado en el contexto actual. Hay que apuntar a vender mejor, o un precio mayor, sin que signifique hablar de "premiumización" del vino, en otros mercados incluso. Así y todo,  Argentina es el país que más consume en la región", dijo Luis Sentinelli, responsable de Relaciones Institucionales, en relación a una demanda per cápita que actualmente está en 24 litros anuales

En tanto, las buenas perspectivas al comienzo de la cosecha 2022 parecen desinflarse en parte. Es que en algunas zonas los valores pactados por los establecimientos con los productores, al momento de emitir los cheques, son alrededor de un 15% inferiores: un ejemplo es el Malbec, que pese a haberse acordado en torno a los $90 por kilo, termina liquidándose en alrededor de $78. 

Esto, sin contar que las condiciones de pago se difirieron a agosto y llegan a las 12 cuotas, cuestiones que ponen a un par de los llamados grandes "formadores de precio" en el ojo de la tormenta. Incluso algunos viñateros reclaman por diferencias de hasta el 50%. 

"Es lamentable. Lo que pasa en la práctica es que se pagan precios bajos en un año con necesidad de vino y posibilidades para exportar. Siempre quieren sacar ventaja. En el momento de llevar la uva le ofrecían "el oro y el moro" para dejarla en la bodega o acordar la elaboración, pero ahora algunas bodegas quieren renegociar", afirma Eduardo Córdoba, de la AVM (Asociación de Viñateros de Mendoza).

Para Córdoba, "en definitiva, significa que siempre tenemos que cargar con el riesgo, sea el climático, el comercial o el de los problemas laborales. No son empresarios serios los que tienen esa actitud, y eso hace que terminen desapareciendo muchos productores por falta de rentabilidad, con insumos (agroquímicos, jornales, energía) que han subido una barbaridad".  

Lealtad Comercial

Ya a comienzos de año, las entidades instaban a "no ceder a las presiones" empresarias. Y planteaban valores de referencia, de hasta $40 por kilo de uva genérica, y no menos de $60 por la varietal, con el Malbec por delante. Fueron los rangos negociados verbalmente, que ahora en ciertas situaciones bajaron y motivan las quejas.

Sin embargo, mientras algunos proyectan por delante varios años de una oferta ajustada frente a la demanda, otros, como Mario Leiva, de la Sociedad Rural de Valle de Uco, van más allá. El dirigente anticipó que pedirá al INV que "certifique la marca Lealtad Comercial, que se reconoce a nivel mundial y está en nuestro Código de Comercio con los establecimientos elaboradores".

La noción implica identificar "al bodeguero que cumple con un precio, de acuerdo a la calidad, y con la entrega en tiempo y forma. Eso debe estar en la etiqueta, porque es competir", explicó el dirigente, al apuntar contra Bodegas de Argentina. "No puede argumentar que por decisión de su Comisión Directiva no están de acuerdo con seguir precios de referencia, hay una ley y se debe hacer cumplir", precisó. 

Según Leiva, la temporada 2022 implica "sufrir las injusticias nuevamente. Pero nos preparamos para que el año que viene sea distinto".

En cuanto a la otra ley, la de Contratos Vitivinícolas, los referentes reclaman más decisión para hacerla respetar. Y observaron que "ya este año, si bien fue atípico porque trajo poca uva y muchos problemas, algunas cámaras no acompañaron. Pero al menos logramos diferenciar calidades por zonas, con lo cual ganamos todos". 





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