domingo 3 jul 2022
Estado de Sitio

Todo inesperado, la renta y la carta de Kulfas

Por Marcelo López Álvarez.

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7 de junio de 2022 - 10:00

En un día donde lo que menos reino fue la calma en la interna del oficialismo el ya renunciado Matías Kulfas se dio su último gusto, opacar una vez más la agenda del Gobierno.

En este caso con su carta de renuncia, que parece redactada para darle más letra de dudosa calidad a las ya presentadas denuncias penales por los denunciadores seriales de la oposición con el solo objetivo de entorpecer lo más posible la gestión del Gobierno y si es posible entorpecer la construcción del gasoducto Néstor Kirchner.

Minutos antes de que el Presidente comenzará junto a Martín Guzmán la presentación del postergado proyecto de gravar por única vez la renta inesperada (anunciado hace ya varios meses) Kulfas paso por la Casa de Gobierno para saludar y despedirse del Presidente y dejar una insólita carta de renuncia de 14 páginas que se pareció más un abrazo de oso o una venganza. En el barrio diríamos que si no juego yo, no juega nadie.

La carta de Kulfas después de recopilar todo lo que considera sus logros de gestión y sin una línea de autocrítica por ejemplo de su nula gestión y éxito en el tema comercio interior, dedica largos párrafos no solo a cargar contra los funcionarios del área de energía actuales sino que además carga contra las políticas en la materia de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner dónde el presidente actual tuvo marcada participación.

Incluso llega a tratar casi de inútiles a los funcionarios del área energética porque a esta altura del mundo y la tecnología no lograron generar un sistema de segmentación de tarifas, sin reparar que él en todo caso es el responsable de esa área y quien debía conducirla.

La carta de Kulfas de renuncia despedida no sólo profundiza el internismo al que él achaca su salida y los palos en la rueda, sino que por su oportunidad parece entregada a propósito para opacar el anunció de un proyecto en el cual están de acuerdo todos los sectores del frente gobernante.

Pero además su carta y su on y su off viene a sumar más argumentos en los funcionarios que hoy se muestran exasperantemente precavidos a firmar cualquier decisión por temor a las denuncias falsas que pululan en los maletines de los opositores.

El Gobierno pretendió ayer con la presentación del gravamen a la renta extraordinaria dar una señal de que en temas fundamentales no hay diferencias en los aliados oficialistas sino además transmitirle a un sector importante del poder que algunas reglas del juego pueden empezar a cambiar ante la falta de resultados de lo que algunos califican como la política del diálogo permanente.

No escapa en el análisis que el proyecto -que aún no tiene los votos necesarios en el Congreso- fue anunciado apenas 24 horas antes de que el Presidente envíe un mensaje grabado y el ministro Guzmán se presente en persona en el coloquio de AEA, La Asociación Empresaria Argentina, que reúne a todas las empresas grandes y concentradas de la Argentina y que se señala como el brazo del Grupo Clarín en el sindicalismo empresario.

Una vez más en medio de un mar embravecido por las internas y las reacciones a proyectos como el de la renta inesperada, la política tiene las respuestas.

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