Por boom de bodas en India, el oro podría ganar hasta 20% entre septiembre y diciembre
La estadística muestra que el metal se valoriza en esta época. Los analistas advierten que la temporada de casamientos y festivales religiosos en este país apuntala fuertemente los precios del metal.
El fenómeno tiene todas las formas de una leyenda. Pero el paso del tiempo lo confirma como una realidad. Entre los meses de septiembre y diciembre de cada año, la temporada de bodas y festivales religiosos en la India, el mayor consumidor de oro del mundo, lleva a los habitantes de ese país a intercambiar sus ahorros y pertenencias por regalos, decoraciones y vestimentas tan lujosas como extravagantes. Y con esos fines la creciente demanda de oro le da vuelo a los precios del metal hasta beneficiar a los inversores con retornos mayores al 10%.
Hemos realizado un análisis para determinar si la especulación en torno al efecto de la temporada de bodas en India es real, o simplemente una leyenda urbana. Nuestro análisis indica que han tenido un efecto positivo sobre el precio del oro desde 2002, se explayó, meses atrás, un informe del JP Morgan.
Las precisiones del banco de inversiones se apoyan en una estadística: desde 2002 hasta hoy, la cotización de la onza se valorizó desde 10% y hasta 20% entre los meses de septiembre y diciembre de cada año. Las únicas dos excepciones de la década se encontraron en el 2006, cuando el metal se mantuvo prácticamente plano, y en el 2008, cuando la crisis de Lehman Brothers estimuló a los inversores a refugiarse en el dólar.
Los analistas destacan, en este sentido, que la compra de oro en el mayor consumidor del mundo suele seguir un patrón de temporadas dictado por los festivales religiosos y las bodas que se celebran entre septiembre y diciembre. Quizá este año pueda quedar un poco menos sobredimensionado por la enorme suba que ya mostró la onza en los últimos meses. Pero, de todas formas, nosotros ya estamos estimando un avance del 10% en la onza para los meses que vienen, explicó el analista de Zonabancos.com, Gustavo Giraldez.
En los grandes bancos de inversión del mundo el precio de la onza para fin de año ya empezó a ser estimado entre los u$s 1.800 y los u$s 2.000. Su cotización subió más de 17% este año, a un récord de u$s 1.672,65 la onza por la creciente aversión al riesgo que se extendió a nivel global. En el esfuerzo por refugiarse, los bancos centrales de países emergentes como México, Corea y Tailandia acumularon este año más de u$s 10.000 millones de oro a sus reservas.
En la Argentina, los banqueros ya advierten desde hace tiempo una creciente demanda de monedas y barritas del metal, pero que suelen atribuir a la reciente desprolijidad de los mercados y la consecuente decepción que empezó a extenderse sobre la expectativa del dólar en el mundo. El caos global, dicen, apuró a algunos argentinos a repensar sus estrategias de ahorro y a hurgar mejores perspectivas de rendimientos en el oro.
En las ventanillas de las casas de cambio de la city porteña se agolparon estos días muchos minoristas: A partir de la crisis de algunos países europeos y el temor al default estadounidense, la compra de oro en ventanilla acumuló un crecimiento del 30%, precisó a El Cronista Juan José Piano, vicepresidente de Banco Piano, una de las entidades líderes en la venta del metal.