para tener en cuenta

IPV licita 3 sistemas constructivos con materiales no tradicionales: cuánto cuestan y qué ventajas tienen

Por Miguel Ángel Flores

Un poco por practicidad y tiempos más cortos, aunque a costos relativamente más conveniente frente a la construcción tradicional de ladrillos, el uso de materiales no convencionales como paneles y placas con estructuras de acero para edificar viviendas están a la orden del día en Mendoza. Y ahora prometen trascender la esfera privada, a partir de la decisión del IPV de avanzar en al menos 3 modelos para los próximos barrios a desarrollar con financiamiento provincial.

Son parte de los ensayos a través del llamado Laboratorio de Vivienda del organismo. Y deviene en 3 licitaciones en marcha en Guaymallén: la de la construcción de 2 viviendas piloto de 60 m2 con el tipo Steel Framing, otras 2 bajo el sistema New Panel y otras tantas a partir del modelo Cassaforma. En todos los casos en el plazo de 4 meses, y con presupuestos que rozan los $5 millones para cada una.

 "Desde hace un tiempo venimos usando los sistemas no tradicionales. Ahora el objetivo es construír una casa junto a la otra para medir en el tiempo el comportamiento, cuál se hace más rápido y los posibles inconvenientes que puedan presentarse en obra, además de, al momento de ser habitada por la familia, la eficiencia energética, de consumo de agua y todo lo relacionado a la sustentabilidad", explicó a Sitio Andino la presidenta del Instituto, María Marta Ontanilla.

Durante el primer semestre del 2021 el organismo licitó la construcción de casi 700 viviendas, de las cuales un 50% fueron industrializadas o no tradicionales vía adjudicación abierta a las distintas alternativas propuestas por las constructoras. Según la funcionaria, hay "un par más" en vista con un mix de ambos formatos "considerando que, si bien son fáciles de montar, el cambio hacia esos sistemas es un proceso que exige capacitar mano de obra acostumbrada a trabajar con ladrillos".

 Ventajas y diferencias 

Sin dudas, en épocas inflacionarias como la actual el tiempo de ejecución es una de las ventajas diferenciales a la hora de optar, frente a los de la construcción convencional que puede insumir de 6 meses a un año en el mejor de los casos. Y del cálculo se desprende un costo promedio similar por m2, aunque uno de ellos ostenta el plus de abaratar la edificación hasta 8%.

Según el titular del Centro de Ingenieros de Mendoza, Daniel Dimaría, "en general, salvo una excepción, son sistemas ventajosos en tiempo no tanto en pesos: para una casa económica tradicional de poco más de 60 metros puede llevar 4 meses y medio contra 6 meses de una de ladrillos. Aunque lógicamente depende de habilitaciones, costos y disponibilidad, que en este momento no es un inconveniente porque la mayor parte de los insumos se fabrican acá".

El New Panel es uno de los  sistemas alternativos que picó en punta en Mendoza. Consta de un alma poliuretano, con una cara de madera interior y otra exterior, o madera y durlock (yeso) que hace la veces de tabique, y requiere columnas de hormigón o metálicas. Le siguió el Steel Framing, una estructura de acero con mampostería de ladrillo. 

Si se tiene en cuenta que una vivienda de alrededor de 60m2 construída con mampostería tiene un costo estimado que supera los $86.000 por m2, los valores de mercado de las alternativas no convencionales marcan diferencias. Por caso, el New Panel, con sólo un proveedor en Mendoza, puede llegar a costar hasta 15% más, mientras que el Steel Framing permite, para los expertos, un equilibrio de costos versus ladrillos y cemento dado que el hormigón usado es un poco más barato.

¿Existe uno más económico? De acuerdo a su performance de mercado, Cassaforma, la tercera alternativa en cuestión (un alma de telgopor con doble malla de acero revocada), se acerca bastante al costo del ladrillo, e incluso puede resultar entre 7 y 8% más barato. Queda en evidencia en los presupuestos de las licitaciones, que lo colocan con $ 9.433.966,55 (para 2 viviendas modelo), por encima de New Panel ( $ 9.936.524,03), y algo más distante del tipo Steel Framing ($ 10.198.762.39).

El porqué de la apuesta

"Depende de la ejecución, porque a pesar de que en Mendoza se revoca a máquina no hay muchas y hay casos en que se hace a mano. De esa manera se incumplen las normas, que requieren mejor anclaje a las líneas de fundación y un revoque a presión. Hoy por hoy es el más utilizado, incluso en viviendas más cotizadas de barrios privados", añadió el profesional.

Por su parte, Ontanilla destacó que la apuesta desde el Estado a este tipo de opciones pasa por una mayor eficiencia en cuanto a plazos de ejecución.

Para la titular del IPV, "aunque en las licitaciones el costo por metro cuadrado se reduce por la cantidad de viviendas a adjudicar, en el mismo tiempo podemos hacer más viviendas tipo industrializadas, porque están de alguna manera sistematizadas. Pero además genera un ahorro energético para quienes las habitan, además del compromiso que asumimos en el cuidado del medioambiente, que en cuanto al uso del agua para Mendoza es fundamental".


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