En una jornada marcada por importantes ausencias, se firmó el convenio entre la industria vitivinícola y las asociaciones empresarias gastronómicas de la Argentina para desarrollar al Vino Turista como un potenciador del consumo del turismo interno como externo. Se espera que en unos 30 o 60 días, este producto ya esté a la venta.
Para la firma del convenio estaba programada la presencia del gobernador de la provincia, Francisco Pérez, del máximo mandatario de San Juan, José Luis Gioja, y por supuesto las autoridades de la Federación de Empresarios Gastronómicos de la República Argentina. Pero ninguno de estos invitados asistió al acto que se realizó en la bodega Carricondo, ubicada en Chapanay, distrito de San Martín.
En representación del gobernador sanjuanino, estuvo su ministro de Producción, Marcelo Alós, que en su discurso comunicó el mensaje y los saludos enviados por Gioja, quien no pudo asistir por cuestiones de agenda.
Lo mismo sucedió con Pérez, que fue esperado hasta último momento por los organizadores, pero faltó y las razones fueron también de agenda, según informaron sus colaboradores.
En tanto, las autoridades de la federación no pudieron salir del hotel por un conflicto que se había suscitado en ese mismo lugar con los trabajadores del sector. Por lo tanto, el convenio fue firmado en el hotel y luego enviado a San Martín para ser rubricado por el presidente del INV, Guillermo García.
Finalmente, pasado el mediodía, el documento llegó al acto y se puso en marcha el Vino Turista. La zona Este de la provincia es la que está liderando este proyecto. En particular los grupos de bodegas que han estado trabajando en esto, son alrededor de 20, señaló García, quien manifestó tener la esperanza de que las empresas líderes se sumen a tal iniciativa.
Vale aclarar que la implementación de la norma que trata sobre este producto, será voluntaria para las bodegas, pero obligatoria para el sector gastronómico.
El objetivo principal es fomentar que en las mesas de los restaurantes se vuelva a tomar vino ya que la caída en las ventas en esos establecimientos es un tema que preocupa a los miembros de la industria, comentó el titular del INV.
En el acto, también estuvieron presentes el ministro de Turismo de la provincia, Javier Espina, el subsecretario de Industria y Tecnología, Martín Hinojosa, el propietario de la bodega anfitriona, Pedro Carricondo y el director del INTA regional Mendoza, Carlos Parera.
Precios y características del Vino Turista
De acuerdo a lo expuesto por García, el vino estará en las mesas de los restaurantes de la Argentina en los próximos 30 o 60 días. En 15 días se habilitará todo el proceso y de ahí en más el abastecimiento va a depender de las bodegas.
En concreto, serán dos productos que se pondrán a la venta: vino turista y vino turista varietal. Se calcula que el precio para este último será de $25 y para el genérico oscilará ente los 18 y 25 pesos.
Con respecto a la calidad, los vinos turistas deberán presentar características sensoriales que le permitan obtener un puntaje mínimo de 80, según la evaluación sensorial que le realicen los profesionales del organismo.
Ante algún abuso de precio, problemas de calidad o la falta del producto en el restaurante, el consumidor tendrá en la etiqueta del vino un 0800 para realizar denuncias. También allí, figurará una leyenda para que el producto se consuma antes de la fecha indicada.