"Ante un reclamo, el usuario debe pedir a la empresa que especifique el plazo de respuesta. Normalmente, no puede superar los quince días". La sentencia corresponde a Gisela Lamberti, una verdadera activista de los derechos del usuario en Mendoza, que tras años al frente de Consumidores Mendocinos, la ONG que fundó con ese fin, asumió una nueva función que marcará su currículum: es la nueva delegada regional del Enargas (Ente Nacional Regulador del Gas).
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De una ONG al ente regulador: por primera vez, una mujer quedó al frente del Enargas en Mendoza
No son pocas las tareas que tiene por delante. Tal vez la más relevante es la revisión integral de tarifas que, asegura, "ya está en marcha". "Arrancó con los contratos de empresas productoras y distribuidoras, analizando si lo que pagamos en los últimos cuatro años fue justo y razonable. Es una decisión política del presidente Fernández y el interventor Federico Bernal que tanto usuarios residenciales como del sector productivo puedan acceder al servicio en esas condiciones", subraya.
La premisa es ajustar valores a partir de la definición de los cuadros en abril de 2019 para el último año, un análisis que ya se tradujo en nuevos precios retroactivos al 1 de julio para los usuarios de GLP (Gas Licuado de Petróleo), unos 6.500 en la provincia, mayormente concentrados en el Sur y que representan a casi 10% del total país.
A ellos, la concesionaria del servicio, Ecogas, deberá refacturarles los consumos de invierno y en gran parte devolverles la diferencia de lo que pagaron, estimada en torno al 20%. En tanto, en la oficina local del Enargas, sin atención presencial por el distanciamiento obligatorio, siguen acumulándose los reclamos por diferencias de facturación, cortes del servicio y otras irregularidades.
"En cuanto al consumo estimado, el reglamento dice que la empresa, en caso de estar impedida de hacer lectura de medidores, no puede aplicarlo a más de 3 períodos al año y para eso se toma el menor registro de los últimos tres años. Pero en la región alcanza a casi 2% de los usuarios, que pueden informar su consumo real mediante declaración jurada para que se refacture; en caso de haber diferencias, se le reintegrará en la próxima emisión", señala la flamante responsable del Enargas en Mendoza.
Currículum y objetivos
Lamberti, de 32 años, es licenciada en Ciencias Políticas egresada de la UNCuyo y reemplaza a Víctor Sosa, quien ocupaba el sillón desde 2004, nombrado por Alberto Fernández, el entonces jefe de Gabinete del presidente Néstor Kirchner, cuando su ahora sucesora era sólo una adolescente. Desde lo ideológico, el ex y la actual delegada del Enargas comparten afinidad política, y de hecho Sosa seguirá ligado a la oficina en Mendoza en el área legal.
La designación también tiene otro peso simbólico en este momento. Es que al convertirse en la primera delegada del ente regulador para Cuyo, Lamberti protagoniza una avanzada inclusiva a nivel nacional: desde la llegada de Bernal a la conducción nacional, la de Mendoza es una de las 3 delegaciones regionales que quedaron en manos femeninas de las 16 que tiene Enargas en el país.
El paso a la función pública le significó dejar atrás a Consumidores Mendocinos, la más novel entre las ONG de defensa de los derechos de usuarios y consumidores habilitadas en la provincia, e integrante de la Red Multisectorial. Reconoce que la entidad que fundó en 2016, "al calor de los tarifazos" de la gestión macrista (su voz se hizo oír en más de una audiencia pública en contra de las decisiones de Aranguren, el polémico ministro de Energía del gobierno anterior), junto al abogado Martín Sevilla (su ex vicepresidente, hoy a cargo del PAMI local), actualmente está acéfala y tiene pendiente "pasar la posta" a nuevas autoridades.
Su relación con Bernal data de esa época, cuando ambos militaban en contra de los aumentos indiscriminados y por un mayor control de los concesionarios de servicios públicos.
De hecho, el ahora interventor del Enargas vino a Mendoza a presentar su libro acerca del entonces novedoso concepto de "Pobreza Energética": traducido a un índice, proponía medir qué porcentaje de los ingresos familiares se destinaban al pago de facturas, considerándolo umbral de pobreza para quienes no podían acceder. Lamberti se propuso replicar esa medición para Mendoza, mediante un convenio con la UNC.
"Lo novedoso de la gestión en la que me toca participar es que se abrieron mesas de trabajo permanentes, como las de pymes, jubilados y empresas recuperadas. Es bueno porque permiten una comunicación permanente de todas las medidas que se toman, y si bien las resoluciones corresponden al Enargas, no significa que estemos cerrados a tomar demandas y planteos que surjen en esos espacios", rescata la ahora responsable del ente regulador a nivel regional.
A propósito ¿adonde recurrir y cómo formular un reclamo ante el Enargas en tiempos de pandemia? Mientras dure el DISPO, los usuarios tienen habilitada la línea telefónica 08003334444, de lunes a viernes de 8 a 20. Desde el 1 de octubre, el horario de atención cambia y será de 10 a 16.