Cerca de las 11 de este miércoles, ingresó a la Cámara de Apelaciones un escrito del abogado defensor de Diego Barrera, Bibiana Sacolle y los dos hijos de esta, donde el letrado exige la liberación de estos -ya lo hizo en otras dos ocasiones pero se lo rechazaron-.
Esto último, porque mientras se defina quién va a continuar con la pesquisa, los sospechosos deberían estar libres al no existir riesgo procesal.
Ahora bien, los planteos de la defensa no sólo podrían conseguir la liberación de los sospechosos, sino que podría generar que la causa vuelva a foja cero. Es que la defensa planteó algunos errores que para el letrado son motivos de nulidades de todo el proceso.
José Vega, Jefe de Investigaciones y Fernando Alcaraz, fiscal federal. Foto: Cristian Lozano.
Irregularidades
El expediente, que hoy tiene más de seis cuerpos, está a punto de pasar al fuero provincial. El juez Garnica declaró incompetente al fuero federal al entender que "no hay pruebas que acrediten una organización criminal para cometer secuestros extorsivos".
Esto ya había sido planteado por la defensa anteriormente, pero el magistrado rechazó el requerimiento.
Un adelanto de la necropsia indica que el cuerpo no presentaría indicios que hagan suponer que Aliaga estuvo privado de la libertad.
En base a esto, para Garnica el caso sería un homicidio simple y común, la causa debería ser investigada por el fuero provincial, en este caso, por la fiscal Andrea Lazo.
Pero la defensa, agregó en el pedido algunas irregularidades que podrían hacer tambalear la pesquisa.
Es que en el acta de detención de los sospechosos, realizada el día en el que fueron capturados Barrera y su familia en el barrio Dalvian, existen algunas irregularidades.
La defensa destacó que en la misma no existen las firmas de los testigos del procedimiento, por lo que para el letrado eso es motivo de decretar la nulidad del operativo, lo que significaría la liberación de los acusados. Esto deberá ser analizado y respondido por la Cámara de Apelaciones.
Pero eso no es todo. La defensa resaltó algunos actos llamativos en el accionar de los sabuesos. Es que cuando fueron detenidos los sospechosos, la policía secuestró documentación de la casa, como el boleto de compra-venta de la vivienda y el recibo cancelatorio.
Sobre esos secuestros no existe ningún acta que lo acredite, por lo que la defensa planteó esto ante el fiscal.
A las horas de esto, la policía volvió a allanar la vivienda y mágicamente los documentos aparecieron en el hogar.
Todo esto hace pensar al letrado que el móvil del ataque hacia Aliaga no es una lucha por bienes o dinero, sino que está vinculado a los contactos que tenía la víctima fatal con distintos funcionarios del fuero federal.
El cuerpo de Aliaga fue buscado en Blanco Encalada. Foto: Cristian Lozano
Esto hizo cambiar los planes de los pesquisas, quienes ahora deberán investigar un "homicidio" y en base a esto tendrán que definir la situación de cada uno de los cinco sospechosos.