El presidente Alberto Fernández aseguró este miércoles que el proyecto de Reforma Judicial propone, entre otras cuestiones, un "fortalecimiento de la justicia federal" con la creación de juzgados en las provincias y una "especialización por materia".
Lo indicó al presentar desde la Casa Rosada el proyecto de ley de Reforma de la Justicia, que unificará y duplicará los juzgados federales y designará un consejo de notables para que asesore al Poder Ejecutivo sobre el funcionamiento del sistema.
Afirmó que el proyecto de reforma judicial busca crear 23 nuevos tribunales y apunta a terminar con la Justicia que actúa "en función del clima político".
El mandatario subrayó que esa ampliación se hará a través de la fusión de los fueros Federal y Penal y Económico y que "ha tenido en cuenta la necesidad de adecuar la labor a la necesidad que deriva de la puesta en marcha del sistema acusatorio".
"De esta manera buscamos superar que el poder decisorio se concentre en un reducido número de magistrados, que tienen la capacidad de decidir en casi la totalidad de las causas con relevancia institucional y por lo tanto mediática", agregó.
Asimismo, el Presidente anunció que creará un Consejo Consultivo compuesto por once "juristas de reconocimiento indiscutido", que tendrá la "tarea de repensar el funcionamiento del Poder Judicial y del Ministerio Público".
"Deberá elevar propuestas concretas sobre una mejora en la administración de justicia", señaló el mandatario nacional.
Fernández sostuvo que el proyecto de reforma judicial busca dejar atrás "la manipulación de los tiempos procesales" que realizan muchos jueces y la "Justicia pendular".
"Hay una manipulación de los tiempos procesales, impulsándolos o deteniéndolos en función del clima político imperante, lo que se denomina Justicia pendular", planteó el mandatario al referirse a situación que la iniciativa pretende revertir. Al anunciar el proyecto en Casa Rosada, Fernández dijo que se apunta también a que en la Ciudad de Buenos Aires se implemente un "sistema de subrogancias que busca la máxima transparencia para la elección de magistrados" y que "no pone en riesgo la figura del juez natural".
"El proyecto propone la transferencia a la CABA de la competencia para juzgar los delitos no federales cometidos en su territorio, completando el proceso de transferencia a la Ciudad y que se cumpla la reforma constitucional del 94", agregó el Presidente.
"Nadie se puede sorprender" con esta propuesta, afirmó el mandatario, al rechazar las críticas de la oposición. El proyecto que enviará al Senado se denomina "ley de Organización y Competencia de la Justicia Federal, y creación del Consejo Consultivo".
Las claves de la Reforma Judicial
"Crea la Justicia General Penal con asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mediante la consolidación de los fueros Criminal y Correccional Federal y Penal Económico"
"Cada uno de esos tribunales actuará con una de las dos secretarias que actualmente tienen, la restante se convertirá en secretaría de 23 nuevos tribunales que sumarán para terminar de conformar el fuero".
"Para que el nuevo Fuero Federal Penal empiece a funcionar cuanto antes, se ha previsto un sistema de subrogancias con la máxima transparencia en la designación transitoria de los magistrados y magistradas en la que intervendrán la Cámara de Casación en lo Criminal y Correccional, el Consejo de la Magistratura y el Senado de la Nación".
Los concursos que el Consejo de la Magistratura realice para seleccionar los candidatos para asumir los nuevos tribunales federales tendrán que realizarse por prueba de oposición oral y pública y todo el procedimiento será registrado en soporte de imagen y sonido, y se le dará difusión pública".
"Se transfiere a la Ciudad de Buenos Aires la competencia para investigar y juzgar la totalidad de delitos no federales cometidos en su territorio".
"Unificación plena de la materia Civil y Comercial federal con la que es propia del Contenciosos Administrativo".
Fortalecimiento de la Justicia Federal en el interior del País.
Se repondrán las reglas de actuación que deberán respetar los jueces y juezas federales: mantener trato equivalente con las partes, evitar comportamientos que indiquen favoritismo o prejuicio, garantizar que las personas tengan un trato digno e igualitario, comunicar al Consejo de la Magistratura cualquier intento de de influencia en sus decisiones por parte de poderes políticos o económicos.
Creación del consejo consultivo para el fortalecimiento del poder judicial y del ministerio publico con juristas reconocidos.
Los miembros del consejo tendrán plena autonomía para recomendar al presidente lo que crean conveniente. De las recomendaciones saldrán los proyectos de ley que serán elevados al Congreso de la Nación.