17 de enero de 2026
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Vínculo con Mendoza

Se extendió al 22 de mayo la renegociación de deuda: los 5 fondos que hay que seducir

Por Sección Economía

Luego de que el viernes el presidente Alberto Fernández confirmara la extensión del plazo para que los tenedores de bonos de Argentina adhirieran al canje de deuda hasta hoy lunes, finalmente el Gobierno prorrogó ese término al 22 de mayo próximo.

"Extiéndese la fecha de vencimiento de la invitación a canjear establecida en el Suplemento de Prospecto del 21 de abril de 2020, la que vencerá el 22 de mayo de 2020 a las 17:00 de Nueva York", consigna la resolución 221 del Ministerio de Economía publicada hoy en el Boletín Oficial.

Asimismo, la nueva fecha del anuncio de los resultados será el 25 de mayo. En tanto que el plazo de liquidación de la invitación previsto vencerá dos días después, el día 27 de mayo.

Hasta entonces, el propósito del ministro Martín Guzmán será, vía mejora de oferta, tratar de ganar a 5 grandes fondos de inversión. Son los que concentran, se estima, casi 40% de los u$d 66.500 que el Gobierno quiere canjear bajo ley extranjera.

"Esta extensión se considera necesaria, en el marco de las negociaciones de buena fe que ha llevado adelante la República Argentina con sus acreedores, para restablecer la sostenibilidad de la deuda pública bajo legislación extranjera", dice la resolución en sus considerandos. 

Cuáles son los fondos y la relación con Mendoza

Se trata de Greylock Capital, BlackRock, Fidelity Investments Pacific Investment Management Company (Pimco) y Templeton, según una recopilación de la agencia NA. 

-Greylock Capital Management: Se especializa en inversiones en mercados emergentes y de frontera, tentado por las mayores tasas de interés. Su fundador es Hans Humes, considerado un halcón del mundo financiero, vivió en Nigeria, Marruecos, Chile, Ecuador y México en los últimos 30 años y lideró el Comité de tenedores de bonos de Argentina tras el default de 2002.

En septiembre de 2019, Humes recomendó comprar bonos soberanos de la Argentina, porque el país tenía "un problema de liquidez y no de solvencia". Antes, en 2016, Greylock puso la mira en Mendoza para hacerse cargo de Alco, a través de un "préstamo sindicado" que la convertiría en su nuevo dueño a cambio de que la agroindustria superara el concurso de acreedores.

-BlackRock : Tiene 12 mil empleados y se convirtió en el gestor de activos más grande del mundo cuando hace una década adquirió Barclay´s Global Investors, con US$ 7,5 billones en fondos y oficinas en 30 países, incluida Argentina. Presidido por Robert Kapito, sus cabezas son Laurence Fink (CEO), Susan Wagner y Ralph Schlosstein. 

Acusado en 2014 por la entonces presidenta Cristina Kirchner de buscar "desestabilizar" a la Argentina, la relación con el gobierno argentino cambió cuando Mauricio Macri llegó al poder en 2015.

- Fidelity. Tiene un largo historial de compras de activos argentinos, con un patrimonio administrado de u$d 1,5 billones. Creado en Boston, en 1946, lo dirige la nieta del fundador, Abigail Johnson (58). 
En 2005 negoció con el entonces secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, la reestructuración de los US$ 81.800 millones aún en default tras la crisis de 2001. El gobernador bonaerense Axel Kicillof culpó a Fidelity por no aceptar un acuerdo y forzarlo a pagar el bono BP21.

.Pimco: Es un megafondo con sede en California, con casi 3.000 empleados y activos administrados por casi US$ 2.000 millones. Con el 40%, es el mayor tenedor de Bonos de Política Monetaria (Bopomo) emitido por la Argentina.

En septiembre de 2019, cuando el gobierno de Mauricio Macri decidió "reperfilar" parte de la deuda en pesos, el fondo decidió mantener sus posiciones. Está especializado en bonos soberanos, en especial de mercados emergentes, que devuelven altas ganancias, siempre que paguen.

-Franklin Templeton: Es el fondo más antiguo entre los grandes acreedores de Argentina, donde tiene una oficina. Fundado tras la Segunda Guerra Mundial, por Rupert H. Johnson, lo preside su heredera  Jennifer.

En 2018, Templeton desembarcó en la Argentina para asociarse con la local SBS y lanzar tres fondos: uno de deuda argentina en moneda local, otro de deuda en dólares y otro de deuda latinoamericana. Un reporte suyo causó revuelo al fustigar la "trampa populista" en América Latina, con críticas fuertes a la gestión de los Kirchner.

"Una de las consecuencias más extrañas del default argentino y la crisis económica profunda que vino después fue la decisión gubernamental de falsificar estadísticas oficiales y, en algunos casos, de suspender su publicación", advertía el informe.