No por ser conocida y habitual la situación que se vive en las dependencias de Pami durante el primer día hábil de cada mes deja de ser indignante: cientos de ancianos deben aguardar hacinados y en pésimas condiciones durante horas para conseguir un turno.
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Enojo de cientos de ancianos que esperan horas para conseguir un turno en el Pami
Sin embargo, esos abuelos que cada treinta días se llenan de paciencia y esperan sin quejarse y en silencio el tiempo necesario para poder ser atendidos, hoy llegaron a un límite y decidieron poner el grito en el cielo ante la desmedida lentitud con que se entregaban los turnos.
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Para ejemplificar lo que deben soportar los ancianos, basta observar el caso de Ramón, un octogenario enfermo del corazón que llegó a la clínica Santa María de la calle Alem a las 8:15 de la mañana y pasadas las 12 todavía tenía 270 números adelante para ser atendido.
Otro caso que sirve como muestra es el de Alicia, una mujer de 92 años insulinodependiente oriunda de Maipú, que salió a su casa a las 5:30 de la mañana, esperó casi 7 horas y pasadas las 12 salió de Pami con su turno concedido. Eso sí, para dentro de 2 meses.
La situación se vuelve más inentendible cuando los abuelos comentan el motivo principal de las demoras es que sólo el primer y segundo día hábil de cada mes se dan turnos, por lo que cientos de ancianos llegan al lugar todos el mismo día con la ilusión de ser atendidos.
Ni siquiera las recetas donde se lee la recomendación urgente de los doctores hace que los afiliados puedan realizar el trámite de forma breve y conseguir los turnos a corto plazo: las por lo menos 5 horas de espera y los turnos para los mediados de Mayo son para todos.
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Como si fuera poco, las larguísimas demoras que deben soportar los ancianos son en condiciones infrahumanas, con sólo dos baños, sin bancos para sentarse y en la mayoría de los casos a la intemperie debiendo soportar temperaturas extremas.
De esta forma, el caos que cada mes se vive en las clínicas donde se atiende a afiliados del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, estalló durante la mañana de hoy y los ancianos, visiblemente cansados, cortaron la calle Alem frente a la plaza España en pedido de respuestas.
Es que el paro que llevan adelante los trabajadores de la Salud también influyó en la lentitud con la que se atendió al público, ya que varios médicos no concurrieron a realizar sus tareas y debieron reprogramarse los turnos, tarea que se llevó a cabo con sólo dos empleados ya que los otros 4 trabajadores abocados a esa tarea no concurrieron.
Por esto, rápidamente desde Pami enviaron a dos empleados de refuerzo, quienes impedidos por el escaso espacio físico de la clínica Santa María debieron terminar de dar los turnos a los ancianos en una más que improvisada oficina en los bancos de la plaza mencionada.