En simultáneo con la declaración de cuarentena obligatoria hasta el 31 de marzo, el Gobierno dispuso fijar "precios máximos de venta a consumidor final" para productos básicos de la canasta familiar, los más demandados en tiempos de pandemia y que asimismo son los que más se encarecieron el último tiempo. Por decreto, las empresas deberán desde hoy retrotraer esos precios a los vigentes al 6 de marzo pasado, aunque no se especifican contoles efectivos ni sanciones en caso de incumplir.
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Desde hoy, los precios de productos básicos deberán retrotraerse al 6 de marzo
"En razón de las necesidades sanitarias para contener y mitigar la epidemia aludida, corresponde advertir que se han verificado aumentos generalizados en el precio de venta de productos tanto de alimentos para la población, así como también de productos de higiene y cuidado personal; dichos aumentos, por parte empresas de diversa capacidad económica, resultan irrazonables y no se corresponden con las variaciones recientes de costos de producción", señala el decreto firmado por el presidente Alberto Fernández y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.
Al considerar que dicho "aumento general de precios afecta especialmente el bienestar general de la población en el marco de la ampliación de la emergencia pública en materia sanitaria, el Gobierno determinó que las empresas no podrán volver a modificar los valores al menos durante los próximos 30 días corridos. Pero se advierte ese plazo "podrá ser prorrogado en caso de necesidad" más allá del 20 de abril.
Alcance general y máxima producción para evitar desabastecimiento
El listado de precios se publicará en el el Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA) que monitorea la Secretaría de Comercio. Según la resolución oficial, serán "de cumplimiento obligatorio por parte de los comercializadores", y alcanza a productores, distribuidores, hipermercados, supermercados, almacenes, mercados, autoservicios y supermercados mayoristas .
Al mismo tiempo, en un intento por evitar el desabastecimiento, el Gobierno intimó a las empresas que producen y distribuyen productos de consumo masivo incluídas en el SEPA a "incrementar su producción hasta el más alto grado de su capacidad instalada y arbitrar los medios a su alcance para asegurar su transporte y distribución con el fin de satisfacer la demanda creciente de la población".