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joya real

25 años de historia: conocé los secretos de la corona de la Reina Nacional de la Vendimia

Por Florencia Rodriguez

Es sólo un instante. Uno que se repite cada año en una noche de marzo ante miles de personas en el teatro griego Frank Romero Day. Un momento que pone fin a la celebración del vino con la coronación de una embajadora provincial. Mendocinos, mendocinas y turistas saludan a la nueva soberana mientras le entregan un cetro, le colocan una capa y una corona pero, en la distancia, no se puede apreciar lo que lleva la reina en su cabeza y lo que llevaron sucesivamente su antecesoras desde 1995 a la fecha.

Quizás muchos/as sí tuvieron la oportunidad de ver la corona de cerca cuando, en épocas de Vendimia, se colocaba en la vidriera de la joyería Vendemmia. Permaneció allí hasta que en el 2013 la robaron y, a partir de ese momento, es custodiada por el Grupo Especial de Seguridad por lo que las posibilidades de verla en detalle se redujeron considerablemente, casi se esfumaron.

Pero para contar sobre esta lujosa pieza es necesario relatar cómo nació. Todo empezó en 1994 cuando la corona de la reina nacional de la Vendimia fue robada. Nunca se recuperó. Por esos meses, Enzo Vendemmia y su hermana, se encontraban en una feria de joyería comentando la noticia que causaba revuelo provincial por aquellos días.

"Recuerdo que mi hermana tomó un broche con forma de racimo de vid y en chiste, me dijo: mirá, para la reina de la Vendimia". Y esa frase fue el disparador de la creación que lucen las soberanas nacionales tras el Acto Central.

Enzo Vendemmia, dueño de la joyería con el apellido de su familia, es el diseñador de la corona que usan las reinas nacionales desde 1995 hasta hoy. Además, diseñó la de la virreina nacional, las réplicas de ambas - porque las coronas oficiales no se utilizan en todos los eventos a los que asisten las soberanas- y la de la reina de la Ciudad de Mendoza.

¿Qué ves cuándo la ves?

La corona que luce la reina nacional de la vendimia está hecha de: 200 gramos de oro, 600 gramos de plata, 3 kilates de brillantes, 3 kilates de zafiros y 1 kilate y ½ de esmeraldas. En aquel momento, fue valuada en 13 mil dólares por lo que se calcula que hoy- y teniendo en cuenta el cambio actual- ronda el millón de pesos.

"Cuando la robaron, en el 94 y ya con la idea en la cabeza tras el chiste de mi hermana, me reuní con Luis Rosales quien era en ese momento el director de Turismo y le propuse crearla y donarla a la provincia, aceptó y me dio los parámetros", contó Enzo Vendemmia.

"Tiene que ser una corona folclórica, mismo tamaño que las anteriores", fue una de las frases de Rosales en aquel momento. Con las directivas en mano, Enzo convocó a dos diseñadores más y se lanzaron a un mar de propuestas sin fin hasta que una se alzó con fuerza y venía de la mano de una pregunta sencilla pero eficiente: ¿En qué pensás cuando pensás en Mendoza?

Y la respuesta está en la corona: "Si la vemos en detalle, en el centro tiene la epopeya sanmartiniana. También hay montañas, vid y puntas de flechas que hacen a nuestra historia. Hay guanacos y toneles que simbolizan la parte industrial de la provincia. Todo eso fue plasmándose y nos tomó entre 6 y 8 meses terminarla para empezar a utilizarse en la Vendimia de 1995. Nosotros queríamos que más allá de la reina, la corona fuera una embajadora de Mendoza", contó Vendemmia.

"Es emocionante que aún esté vigente esta corona porque fue hecha con mucho entusiasmo y pasión, porque era algo nuevo, nunca se había hecho algo tan valioso. Incluso, hacía pocos años había fallecido mi papá y por eso a la corona le pusimos su nombre: Vicente Vendemmia", agregó el diseñador de la pieza.

Pero la historia no termina ahí. Vendemmia también estuvo a cargo de la corona de la virreina nacional, de las réplicas de ambas coronas (sin metales preciosos) y de la de la reina de la Ciudad de Mendoza.

"La corona de la virreina tenía que seguir la misma línea que la nacional, pero diferente. Le sacamos algunos elementos y tiene un gran racimo en el centro. En cuanto a la de la Capital, nos fue encargada por el intendente en aquel momento, Víctor Fayad, quien nos pidió que tuviera la Nave Cultural porque la habían inaugurado recientemente y para ellos era importante que ese elemento estuviera presente así que está plasmada allí con buen dibujo y perspectiva", cerró.

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