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Vitivinicultura

Los vinos de Nico Burdisso y Belén Soler crecen en producción y mercados

Por Federico Manrique

 El proyecto nació desde el vamos como una iniciativa de familia. Y ese concepto se trasladó al terroir, a la formación del equipo de trabajo con fuerte impronta local y se expande fiel a sí mismo. La apuesta por los vinos de Mendoza del ex futbolista de la Selección Argentina y actual manager de Boca Juniors, Nicolás Burdisso, y su esposa, Belén Soler Valle, suma nuevos exponentes, gana mercados en el mundo y crece en producción.

Nicolás Burdisso junto a su esposa Belén Soler Valle invirtieron en Mendoza para hacer vino.

Vinos de Potrero como proyecto vitivinícola, son unas 16 hectáreas adquiridas dentro de Tupungato Winelands en una zona top del Valle de Uco como es Gualtallary, nació oficialmente en 2014 con la comercialización de unas 22.000 botellas. Hoy ya fracciona unas 100.000 botellas que se distribuyen en un portfolio de vinos que tiene un "entry level" formado por un Malbec y un Chardonnay marca Potrero, un Reserva Malbec, un Gran Reserva Malbec y el ícono Debut de Potrero que es un blend a base de Malbec, Syrah y Cabernet Franc. Los vinos se comercializan hoy en Argentina a un precio vinoteca que arranca en los $450 y llega hasta los $1.199 con el Debut.

"La novedad para este 2019 que ya estuvimos probando es el lanzamiento de un Cabernet Franc dentro de la línea Reserva de Potrero que se suma como varietal a nuestro portfolio de vinos", explicó Belén Soler Valle, sommelier y manager del proyecto vitivinícola.

La enología de Vinos de Potrero está a cargo de Bernardo Bossi Bonilla y elaboran sus vinos y fraccionan en bodega Los Toneles de la familia Millán.

Belén Solar Valle junto al enólogo del proyecto, Bernardo Bossi Bonilla.

Para Belén Soler Valle la clave de todo está en la relación precio - calidad y el potencial de Gualtallary como terroir. "Lo destacable de nuestros vinos es que la calidad es muy alta y el precio conveniente. Y esa es la filosofía que pregonamos: primero la calidad y el terroir ante todo", explica la Manager del proyecto que ahora disfruta del hecho de estar más cerca, a partir de que la familia Burdisso se mudó de vuelta a la Argentina para que el ahora ex futbolista se haga cargo del gerenciamiento deportivo del club Boca Juniors.

A lo largo de estos años, el proyecto vitivinícola creció exponencialmente y ganó sustentabilidad a partir de una buena penetración en el mercado interno y la conquista de mercados internacionales de peso. Hoy el negocio se reparte un 50% y 50% entre exportación y mercado interno.

Vinos de Potrero fracciona unas 100.000 botellas al año.

En el mercado interno, los Vinos de Potrero son distribuidos por Aurea y llegan a unas 200 vinotecas en Ciudad de Buenos Aires y alrededores, alcanzando también una buena penetración en restaurantes, explica Belén Soler Valle.

En paralelo, los Vinos de Potrero en sus distintas líneas y segmentos han logrado no sólo entrar con éxito en Italia, desde donde arrancó la internacionalización del proyecto, sino que también cercen en mercados "foco" como Estados Unidos y Reino Unido, países de Europa del Este como Rumania, están creciendo en Brasil y recientemente lograron exportar a Hong Kong.

"Nuestra bandera fue siempre el Malbec, nosotros nacimos con el Malbec, pero no nos hemos quedado ahí. Siempre hay que ir innovando e ir en sintonía con lo que pide el mercado y el consumidor. Si el Cabernet Franc sale riquísimo y en la zona (por Gualtallary) sale bárbaro, obviamente hay que hacer uno. Nos gusta siempre sorprender al consumidor y hay mucho potencial y profesionales que tienen todas las armas para hacerlo", afirma Belén Soler Valle.

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