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Guerra comercial

Fuego cruzado y denuncias de manipulación de monedas entre Trump y China

Por Sección Economía

 El presidente estadounidense, Donald Trump, acusó hoy a China de manipular su moneda, luego de que Beijing dejara caer el yuan a un nivel políticamente delicado frente al dólar por primera vez en once años, en medio de una creciente guerra comercial con Washington.

Esto "se llama 'manipulación monetaria'", tuiteó Trump sobre la decisión de China, que generó temores a que Beijing empiece a usar su moneda como arma en el marco de la guerra de aranceles entre las dos mayores economías del mundo.

"Esta es una violación enorme que debilitará mucho a China con el tiempo", agregó el mandatario estadounidense.

La relación entre el dólar y la divisa china llegó a 1 a 7,0391 en horas de la tarde, con lo que cada yuan valía 14,2 centavos de dólar, su menor nivel desde febrero de 2008.

La expectativa de un incremento en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China provocó una caída de las bolsas en Asia y Europa y debilitó las monedas de los países emergentes.

El Banco Central de China atribuyó la caída del yuan al "proteccionismo comercial", informó la agencia de noticias china Xinhua.

La frase pareció una alusión a la amenaza de la semana pasada del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles a importaciones chinas que hasta ahora no ha gravado.

El presidente dijo que aranceles del 10% sobre importaciones chinas por 300.000 millones de dólares comenzarán a regir el 1 de septiembre, y se sumarán a otros del 25% que ya están en vigor y que gravan productos chinos por 250.000 millones.

La amenaza de Trump sube la apuesta en una guerra comercial entre Estados Unidos y China que ya lleva un año de duración, que amenaza la recuperación económica global y que tiene en vilo a los mercados internacionales.

El secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, también indicó que China "es un manipulador de divisas", luego de que Trump expresara esos conceptos vía Twitter.

"Como resultado de esta determinación, el secretario Mnuchin se comprometerá con el Fondo Monetario Internacional para eliminar la ventaja competitiva injusta creada por las últimas acciones de China", indicó el comunicado difundido por el Departamento del Tesoro.

"En los últimos días, China ha tomado medidas concretas para devaluar su moneda, al tiempo que mantiene importantes reservas de divisas a pesar del uso activo de tales herramientas en el pasado", agregó.

"El contexto de estas acciones y la improbabilidad de la justificación de la estabilidad del mercado de China confirman que el propósito de la devaluación de la moneda de China es obtener una ventaja competitiva injusta en el comercio internacional", apuntó el comunicado.

"Este patrón de acciones también es una violación de los compromisos del G20 de China de abstenerse de la devaluación competitiva. Como se destaca en el Informe FX, el Tesoro otorga una importancia significativa a que China se adhiera a sus compromisos del G-20 de abstenerse de participar en una devaluación competitiva y no apuntar al tipo de cambio de China con fines competitivos. El Tesoro sigue instando a China a mejorar la transparencia del tipo de cambio y las operaciones y objetivos de gestión de reservas de China", concluyó el comunicado.

China ha impuesto aranceles a productos estadounidenses por 110.000 millones, casi todos los productos que importa desde Estados Unidos.

Estados Unidos acusa a China de usar un modelo económico dirigido por el Estado que subsidia de manera injusta la producción local, de mantener artificialmente bajo el yuan para ganar competitividad y de robar tecnología estadounidense.

En mayo pasado, el Departamento del Tesoro estadounidense decidió no declarar a China manipulador monetario, pero dijo que estaba vigilando de cerca a Beijing.

Descargo de China y fuerte golpe

El Banco Central chino se opuso el martes a las acusaciones de Estados Unidos de manipular su moneda tras una caída del yuan ante el dólar, en plena guerra comercial.

Pekín "se opone firmemente" a estas declaraciones del secretario estadounidense del Tesoro, Steve Mnuchin, reaccionó el Banco Central, que controla a diario el índice de cambio de la moneda china. "La parte estadounidense no tuvo en cuenta los hechos y calificó de manera irracional a China de manipulador de moneda", añadió en un comunicado.

En paralelo, si el presidente estadounidense, Donald Trump, acusaba a China la semana pasada de incumplir sus promesas de importar más productos agrícolas de EE UU, hoy Pekín ha querido golpearle por ese flanco al suspender estas compras en respuesta al anuncio de más aranceles a productos chinos a partir de septiembre.

Trump, que ha mostrado repetidamente su apoyo a la población rural de su país y les ha prometido protección contra las supuestas malas praxis comerciales de China y el efecto de la disputa comercial, indicó que aplicará aranceles del 10 % a 300.000 millones de dólares en productos chinos en represalia por la falta de avances en las compras agrícolas y en las negociaciones con Pekín.

Por su parte, Pekín parece aclarar cuáles son las "contramedidas" que anunció el pasado viernes, tras haber jurado que "millones de toneladas de soja han partido de EEUU a China desde el 19 de julio" y que las firmas del país habían retomado también las compras de algodón, cerdo y sorgo estadounidenses.

El Ministerio de Comercio del país asiático reveló hoy que no solo se han suspendido las compras de productos agrícolas estadounidenses por parte de empresas chinas, sino que no se descarta que se apliquen gravámenes a la importación de los bienes de este tipo adquiridos después del 3 de agosto.

En un comunicado publicado en su página web, la institución lamentó la subida arancelaria y la consideró "una grave violación" de la tregua comercial pactada en junio por Trump y su homólogo chino, Xi Jinping.

Además, se permitió recordar al inquilino de la Casa Blanca la "enorme capacidad de mercado" del país asiático y se arrogó "unas perspectivas brillantes para la importación de productos estadounidenses agrícolas de alta calidad".

Eso sí, estas perspectivas van sujetas a que Washington respete las condiciones del pacto suscrito por Trump y Xi.

Esta es la primera de las represalias que China toma contra Estados Unidos tras el anuncio de los nuevos aranceles, aunque los analistas aseguran que no es así, y que ayer ya se vio la primera de estas contramedidas.

Y es que el renminbi (el yuan, la divisa nacional) se devaluó por encima de la barrera psicológica de las 7 unidades frente al dólar por primera vez desde 2008. Expertos consideran que el Banco Popular de China (BPC, central) dejó caer conscientemente el valor de la moneda y que ha "convertido en un arma" las tasas de cambio frente al dólar.

La respuesta de Washington no se hizo esperar: el Departamento del Tesoro estadounidense designó a China como país "manipulador de divisas" y amenazó con nuevas represalias para acabar con sus "injustas" ventajas competitivas.

Un yuan más débil significa que los productos chinos denominados en dólares son más baratos, algo que ayudaría a frenar el efecto negativo de los nuevos aranceles estadounidenses sobre su competitividad, aunque el precio a pagar será un aumento del coste de las importaciones.

La institución, por su parte, niega la mayor: en un comunicado emitido en la mañana de ayer defendía que todo era cosa del mercado, aunque reconocía la influencia de los nuevos aranceles, mientras que en otro publicado anoche, el gobernador del BPC, Yi Gang, prometía: "Nunca se utilizará la tasa de cambio como instrumento para lidiar con disputas comerciales".

La consultora Capital Economics, que sí que veía cierta connivencia del BPC con la depreciación del yuan, hoy afirmaba que la denominación de China como manipulador de divisas no tiene un fundamento económico firme. "En todo caso, el yuan sería incluso más débil de no ser por el apoyo" del banco central, cuyas intervenciones anteriores, agregan, trataban de apuntalar su valor.

El analista Julian Evans-Pritchard considera que la decisión de Washington está politizada, ya que China solo cumple con uno de los tres criterios -tener un superávit comercial de más de 20.000 millones de dólares con Estados Unidos- para merecer tal calificativo.

Otra de las noticias que saltaron hoy en la relación China-EE. UU. es que la aerolínea de bandera china, Air China, cerrará la ruta Pekín-Hawái a partir del 27 de agosto debido al "diseño del mapa de rutas, organización de la capacidad y otros motivos", sin aclarar cuáles son.

Sean cuales sean, estos últimos acontecimientos no han sentado nada bien en los mercados chinos: la Bolsa de Shanghái perdió hoy un 1,56 %; la de Shenzhen, otro 1,39 %, y la de Hong Kong, un 0,67%.

El efecto también se sintió en otros mercados asiáticos como Tokio (-0,65 %) o Seúl (-1,51 %).

Las dos principales economías mundiales mantienen esta disputa arancelaria desde marzo de 2018, que deja marca en las previsiones de crecimiento a nivel global: en su última actualización, el FMI rebajó sus proyecciones al 3,2 % -una décima menos que en abril- como consecuencia de las "tensiones comerciales" entre Washington y Pekín. Fuente: Télam y Reuters

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