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Agroindustria

Vía reconversión, buscan sumar nuevas variedades de frutales en Mendoza

Por Sección Economía

En la sede del Iscamen se llevó a cabo una reunión de información sobre los requisitos para la introducción de materiales de propagación, en la que participó el sector público y privado y estuvieron presentes ISCAMEN, SENASA, INASE y el INTA, y por el sector privado estuvieron viveristas, miembros de ASPEF, Cámara de Productores de Cereza, ANA Chile y la Cámara de Comercio de Tunuyán.

La Ing. Mariel Vanin, Secretaria Técnica de Iscamen, informó que están trabajando para armar un programa interinstitucional para reunir a todos los sectores y agilizar la introducción de nuevas variedades frutales y brindar apoyo al sector viverista.

Desde la Dirección de Comercio Exterior Vegetal de Senasa, Elena Gatti, hizo la introducción a la charla en la cual manifestó que el organismo está trabajando para generar un nivel adecuado de agilización sin perder de vista la importancia de resguardar al país de la introducción de plagas cuarentenarias.

Por otra parte Fernanda Wagner, informó sobre los requisitos para la introducción de material vegetal. La experta del Senasa hizo referencia al tiempo e importancia de establecer el ARP (Análisis de Riesgo de Plago), metodología que consiste en un procedimiento estándar de la FAO y que forma parte de los países miembros de UPOV (Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales) para analizar y establecer los requisitos de cada especie según sea el origen y plagas que estén para evaluar el riesgo de ingreso a nuestro país. También explicó que están en revisión las normas Res. Ex. SAGPyA Nº292/98 y la norma Res. Senasa Nº175/03, para adecuar la distancia para el aislamiento en relación a cada plaga y del procedimiento específico para la Cuarentena Post-entrada reducida con verificación de viveros en origen. 

Durante su presentación remarcó la importancia en la organización del sector privado para solicitar la importación de materiales de modo que permitan un mejor desempeño del estado para dar un apronta respuesta al sector involucrado. En la práctica existe mucha demanda de materiales de los países de vanguardia y si bien es una alternativa recurrir inicialmente a la introducción de material externo no sólo existe un riesgo en la introducción de plagas sino que también no hay una continuidad sin líneas que permitan el mejoramiento genético en nuestro país y el riesgo de introducir variedades que no puedan expresar su potencial productivo y se adapten a las condiciones climáticas de las regiones. Por último destacó la importancia de introducir materiales que permitan el desarrollo de los viveros in situ y no así la introducción de plantas desde el exterior ya que ésta práctica requiere de un volumen alto de plantas difícil de muestrear con lo cual se aumenta el riesgo.

Alain Boulet, asesor agrícola, comentó que era importante mirar hacia el futuro y en ese sentido Mendoza está iniciando un proceso de reconversión que va a implicar el reemplazo de los cultivos viejos y de baja productividad por una fruticultura moderna.

Luis Fernandez, de ANA Chile hizo referencia a la creación de esta empresa a partir de la unión de un par de viveros , hace más de 22 años, con el objetivo principal de introducir genética e identificar las variedades que tenían valor para insertarse en los mercados. Hoy en día la empresa tiene licencias de diferentes especies inclusive para el hemisferio Sur como resultado del trabajo que vienen haciendo, que si bien no ha sido fácil, hoy existe reconocimiento de los obtentores para licenciar las variedades. En la actualidad hay mucho desarrollo en el royalty sobre la producción lo cual toma sentido para ofrecer garantía evitando que se explote la variedad, en este sentido los productores pagan un derecho de plantación y se define un cupo de hectáreas para una variedad determinada. También poseen convenios con instituciones públicas para la evaluación y adaptación de nuevas variedades que llevan entre 5 y 10 años para obtener resultados.

Por su lado los viveristas hicieron referencia al tiempo dedicado hace unos 15 años atrás en la conformación de la Asociación y el intento de trabajar en la certificación de plantas que sumado a la inestabilidad y variantes de nuestro país habían fracasado, así mismo los viveristas se manifestaron reticente al término utilizado en facilitar o flexibilizar la introducción de material, sino de mejorar y reforzar la matriz de riesgo para mantener un nivel bajo y favorecer el desarrollo local de los viveros con materiales sanitariamente seguros.

La Ing. Agr. Belén Bobadilla, viverista y miembro de la CIAT al finalizar hizo referencia a que debíamos reconocer y evaluar puertas adentro lo que nos ha llevado a mantener un sector viveristas individualista, aislado de lo que ha pasado en el mundo, con la consecuencia de tener una fruticultura menos eficiente en productividad y calidad y cada vez menos atractiva para las inversiones. A su vez remarcó la importancia de lograr un liderazgo y organización desde el sector privado para articular con el sector público y dar prioridad para atender las necesidades de los viveros como principal eslabón en la cadena de valor y generar un verdadero impacto en la fruticultura. "No podemos pensar en una reconversión sin atender a nuestro sector como primer medida".

Asimismo reiteró la importancia de dirigir capacitaciones y financiamiento a los viveros para adquirir herramientas que permitan mejorar la eficiencia en los procesos. Por último es muy importante contar con la participación del sector de la producción, industrias y del estado para trabajar y asumir compromisos que mejoren nuestra condición para acceder a genética en variedades y portainjertos que respondan a las necesidades del sector frutícola.

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