
El médico Lino Villar Cataldo fue declarado esta tarde por un jurado popular "no culpable" de matar a balazos a un delincuente que en 2016 lo asaltó en su casa de la localidad bonaerense de Loma Hermosa (San Martín).

El médico Lino Villar Cataldo fue declarado esta tarde por un jurado popular "no culpable" de matar a balazos a un delincuente que en 2016 lo asaltó en su casa de la localidad bonaerense de Loma Hermosa (San Martín).
Antes del veredicto fue el turno de los alegatos ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) 3 de San Martín, a cargo de la jueza Carolina Martínez. La fiscal Noemí Carreira pidió que fuera condenado por "exceso en la legítima defensa", un delito que prevé penas de entre 1 y 5 años de prisión.
En tanto, el abogado Juan Carlos Maggi, quien representa a la madre de Krabler como particular damnificada, reclamó una pena para el médico por el delito de "homicidio simple agravado por el uso de arma", penado con entre 8 y 25 años de cárcel.
Finalmente, la defensa de Villar Cataldo, a cargo del abogado Diego Szpigiel, pidió que su asistido sea absuelto por considerar que actuó "en legítima defensa".
Tras los alegatos, el acusado pudo pronunciar sus "últimas palabras" ante el jurado, ocasión en la que pidió "disculpas" por la muerte del delincuente, aunque aclaró que él no buscó que eso ocurriera.
"Pido disculpas porque haya habido un muerto, pero yo no lo busqué", expresó Villar Cataldo, tras lo cual agregó: "Me parece increíble haber llegado a esto, tengo una pena enorme, estoy destruido, se ha desarmado la familia".
El juicio al cirujano de nacionalidad paraguaya comenzó el lunes último con la conformación del jurado popular, integrado por 12 personas, seis hombres y seis mujeres, entre ellos un empleado de una empresa de Logística, una profesora de inglés y varios estudiantes universitarios.
El hecho que se juzga ocurrió el 26 de agosto de 2016, cerca de las 20, cuando el médico se retiraba con su Toyota Corolla de su consultorio de la calle El Ombú 6865, de Loma Hermosa, y fue abordado por un delincuente, luego identificado como Krabler.
Según dio por probado la fiscalía, el asaltante le dio un culatazo en la cabeza, se subió al vehículo del médico con fines de robo y terminó muerto de cuatro balazos efectuados por el imputado con una pistola Bersa Thunder Pro calibre 9 milímetros.
