Sudamérica empieza mostrar divergencias entre sus principales economías. Lo que está pasando con el peso argentino es diametralmente opuesto a lo que se espera para el real brasileño.
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Dos tendencias totalmente opuestas: el real en Brasil y el peso argentino
El peso argentino se depreció nuevamente de manera sostenida ayer por compras privadas de dólares, en medio de una creciente cobertura de carteras ante la alta inflación, una economía en recesión e incertidumbre política, dijeron operadores.
El mercado cambiario cayó a sus mínimos desde finales de septiembre, mientras que el riesgo país trepaba a sus máximos desde comienzo de 2019, lo que obligó al banco central (BCRA) a captar mayor liquidez de corto plazo mediante aumento de tasas tras los feriados domésticos de lunes y martes por Carnaval.
La moneda interbancaria se desplomó un 2,13 por ciento, a 40,70/40,75 por cada dólar -mínimo de la rueda-, tras perder un 1,76 por ciento el viernes. Este mercado viene de acumular un resultado negativo del 4,67 por ciento en febrero.
Esta manifiesta debilidad estuvo en línea con la caída de otras monedas emergentes, como el real brasileño y la lira turca, aunque la argentina encabezó la tendencia.
Por su parte, el riesgo país de Argentina, elaborado por el banco JP.Morgan, subía a 749 puntos básicos (2010 GMT), desde los 720 del viernes, por lo que transita sus máximos desde inicios de enero, en momentos en que los analistas privados proyectan una inflación para febrero de hasta un 4,0 por ciento.
"El 2019 es un año clave para la Argentina ya que la elección presidencial (de octubre) se presenta en un momento económico complejo. Vemos que la probabilidad entre continuidad o cambio es bastante simétrica", reportó la consultora Delphos Investment.
Operadores coincidieron en que el BCRA tuvo la urgencia de tomar más fondos del mercado para quitar circulante que se refugiara en los dólares, por lo que aumentó la tasa de letras ?Leliq' al 50,551 por ciento anual (50,219 por ciento previo) y contrajo unos 40.527 millones de pesos.
La autoridad monetaria modificó la semana previa los límites para intervenir en el mercado de cambio, en busca de reforzar una contracción de la base monetaria con la que pretende combatir la inflación que sacude al país. También habilitó ofertas de compras de dólares inferiores a las eventuales ventas de divisas que podría hacer.
El peso en el circuito informal cedió un 1,27 por ciento, a 39,25/39,50 unidades, contra los primeros esporádicos negocios que se concretaron en la zona de las 40,00 unidades para la venta. Durante el mes anterior, la moneda en este circuito bajó un 3,85 por ciento.
La plaza bursátil continuó con la sumatoria de rondas bajistas, la sexta consecutiva, para perder un 4,44 por ciento, al cierre provisorio de 32.332,3 puntos del índice S&P Merval de Buenos Aires, un nivel similar a comienzo de año. Los ADR de empresas argentinas en Nueva York también alentaron el desplome por los feriados de Carnaval.
Los papeles de la petrolera estatal YPF lideraron las ventas mediante una baja del 8,75 por ciento. El mercado accionario porteño acumuló una caída del 7,59 por ciento la semana pasada, y arrojó una merma del 4,98 por ciento en el segundo mes del año.
La deuda extrabursátil soberana arrastró un negativo del 0,4 por ciento en promedio, con desprendimiento de activos dolarizados al ritmo del aumento del riesgo país, reportaron operadores.
El momento "deja a los activos financieros argentinos con un alto nivel de incertidumbre y estancados en un canal de ?trading' que implica operar la probabilidad de los eventos políticos. Cuando los bonos largos ?pricean' casi un 40/50 por ciento de probabilidad de default, aparecen las chances de compra, y cuando esta se reduce a la zona de 30 por ciento, surgen los momentos de ventas", agregó Delphos Investment.
Fortaleza del real
Por su parte, el real brasileño se apreciaría en los próximos meses por las expectativas sostenidas de que el presidente Jair Bolsonaro logrará reformar el gravoso sistema jubilatorio del país pese a la falta inicial de respaldo a sus planes, halló un sondeo de Reuters.
La moneda brasileña cotizaría a 3,62 unidades por dólar en 12 meses, 6,0 por ciento más fuerte que su cierre del miércoles a 3,8358 reales, de acuerdo con la estimación mediana de 18 analistas encuestados durante la última semana.
"Los desafíos a la gobernabilidad y la oposición a las propuestas actuales serán más evidentes más adelante en el año", dijo Juan Prada de Barclays. El estratega fue uno de nueve entre 21 expertos cuyas proyecciones fueron más flojas que la mediana para la estimación de seis meses.
Algunos legisladores dijeron el mes pasado que la administración de Bolsonaro aún no había podido asegurarse suficientes votos en el Congreso para aprobar un proyecto de reforma del sistema de pensiones que limite el déficit presupuestario recortando el gasto público.
El plan, que busca ahorrar más de 1 billón de reales (270.000 millones de dólares) en una década, fue recibido con dudas sobre si los legisladores darían sanción a un paquete de semejante escala.
"Para ganar la votación, lo que podría ocurrir para fines de mayo o inicios de junio, el gobierno deberá hacer concesiones que bajarán los ahorros proyectados", dijo un reporte de UBS. "La gran pregunta ahora no parece ser si se aprobará, sino cuál será el nivel de ahorros".
Reflejando un tono cauto entre los expertos en monedas, el panorama del real a un año se mantuvo casi sin cambios desde el sondeo previo tras dos meses de mejoras seguidas desde la asunción de Bolsonaro el 1 de enero, en un clima de efervescencia en los mercados.
El total de analistas que veían riesgos a la baja para el real fue el mayor en cuatro meses, un empate con los que veían riesgos al alza, mostró una pregunta por separado en la encuesta.
Los temores políticos se convirtieron en un factor más grande en México que en Brasil pues algunas de las iniciativas del presidente Andrés Manuel López Obrador agriaron la percepción de negocios. Sin embargo, el peso mexicano parece protegido por la postura vigilante del banco central.
La moneda mexicana fue estimada a 20,0150 en 12 meses, 3,2 por ciento debajo de su valor del miércoles. La última proyección fue menos sólida que la del sondeo de febrero, pero se mantuvo en línea con los valores alrededor de 20,0 recopilados durante 2018.
"Las acciones del nuevo gobierno están (...) cada vez más en el foco de atención de los mercados - y de los banqueros centrales", dijo Nord/LB en un reporte. El banco anticipó que el peso se mantendría estable a 19,50 a medida que avance el año. Fuente: Reuters