Tres perros de la Escuela Canina de Adiestramiento de Mendoza (ESCAM), marcaron el lugar donde estaban los cuerpos de las mujeres israelíes desaparecidas. Pero fue Ruka la que percibió el olor. Se colocaron barretas sobre el terreno, para que en la perforación permitieran darle un halo más abundante para el olfato de los animales. Y el primer cuerpo se halló a 97 centímetros de profundidad.
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La tarea de los perros que hallaron los cuerpos de las israelíes
Fueron cinco los perros que trabajaron en el amplio terreno de Nicolás Gil Pereg; todos de ESCAM, la ONG que coordina Raúl Castro con sede en su comercio en Maipú, y volvieron a ser noticia por su trabajo ad honorem, al servicio del Ministerio de Seguridad de la Nación, pero en permanente colaboración con los fiscales de la justicia mendocina.
La hija de Raúl, Ayelén (foto), es quien personalmente se encarga del adiestramiento de Ruka, pero hay otros jóvenes que también trabajan con los 7 perros que hay en la ONG, donde por ahora hay cinco operativos y tres certificados
"Certificado es que han rendido exámenes a nivel nacional con el Ministerio, las fuerzas policiales de todo el país, Gendarmería. Están autorizados para determinados tipos de siniestros. Buscar una persona en estructuras colapsadas, en campo traviesa, la última certificación se hizo para buscar con algún binomio en precordillera, por el esfuerzo que significa la zona. Los elementos naturales que puede surgir, como puede ser un puma", explica a SITIO ANDINO.
Los últimos exámenes fueron rendidos por los canes en diciembre de 2017 ante personal de la Dirección Nacional de Cinotécnica.
Estos perros ya tuvieron trabajos internacionales, como cuando en 2010 fueron llevados por la Municipalidad de Luján a Chile para ayudar en la búsqueda de personas en el terremoto que azotó a ese país.
"Cuando volvieron, se notó que estuvieron en situaciones traumáticas, no sólo hubo que echarle aguas por desinfectantes, sino que hubo que tranquilizarlos porque no durmieron por dos días, por las réplicas o por situaciones de estrés que tuvieron que soportar, como cuando la gente que no tenía agua, se abalanzaba sobre el vehículo pidiendo ayuda".
Particularmente, Ruka, tuvo su primera experiencia trascendente hallando el cuerpito de una nena en Maipú en mayo de 2008, después de una jornada infructuosa para los bomberos y los policías a quienes los alcanzó la noche sin éxito. El ministro de Seguridad de entonces, Carlos Ciurca, ordenó buscar la perra y la llevaron a las 9 de la mañana del día siguiente. El animal en menos de 10 minutos marcó un reservorio de agua, dieron la orden al buzo y encontraron a la criatura en el lugar señalado.
Cada uno de estos perros "tiene desarrollada una especialidad, de acuerdo a lo que se va evaluando con los especialistas que asesoran a Ayelén permanentemente. Certificadores de K 9, que vienen a la Argentina una vez al año y la visitan. Especialistas de Uruguay también la asesoran a ella", cuenta orgulloso el papá.
"Cuando se presentan casos como de personas enterradas a más de 4 metros de profundidad, ella consulta qué hacer; y así en cada situación nueva o atípica", nos narra Raúl.
En el caso de las israelíes, Ruka y otra perrita empezaron a lloriquear en una de las marcas, el encargado del operativo pidió consejo y se decidió que pusieran barretas en la tierra, y a partir del poco olor inicialmente percibido por el can, se pasó a un venteo más amplio que fue confirmado por otros perros que reaccionaron de igual manera en el mismo sitio.
"Si la perra marcó algo, Ayelén da la orden para que otro binomio ratifique o no lo que sintió la perra", explica Castro.
Este sábado, hubo que hacerlo hasta 3 veces con distintos perros, sobre cinco que habían llevado al lugar.
Y así encontraron el primer cuerpo a 97 centímetros de la superficie.
Esto puede dar lugar a la interpretación de que quien las enterró allí se tomó varias horas para semejante pozo, porque se encontraron varias capas de piedra y otros sedimentos hasta la superficie.
Rukita, como la llaman los que se han familiarizado con ella, ya había marcado la sangre hace unos días. En realidad, no es que ven la mancha hemática, ni siquiera busca sangre sino que está entrenada para detectar una bacera que se genera por la descomposición de tejido humano. De allí que esté capacitada para encontrar gente muerta.
"Mínimo dos años lleva de tiempo que un perro sea operativo", dice Castro y confirma: "el perro percibe con su olfato una sustancia que larga el cadáver, tanto en tierra como en agua", y recuerda cuando Ruka marcó en la orilla del bote el hallazgo bajo el agua del cuerpo de Concepción Arregui, el año pasado, en el lago de Potrerillo.
"Marcan una delimitación de pocos metros. Ella, marcó un radio de sólo 6 metros en el dique Potrerillos", revela para detallar la precisión con que trabajan estos animales.
Ciertamente, hay perros con más facetas, más desarrollos de sus habilidades. Para entrenar a los perros especializados en estructuras colapsadas, los llevan a una bodega abandonada, en el Carril Sarmiento, que tiene subsuelo, túneles, paredes caídas... un escenario ideal.
A los que preparan en campo traviesa, "si bien lo hacemos en cualquier zona descampada, tenemos un convenio con el Ejército que nos permite utilizar las instalaciones del Regimiento de Ingenieros en San Carlos; ellos tienen gomones para buscar gente en agua, tienen para potabilizar el agua, y así el entrenamiento es más acabado"
"Si hay que hacer una práctica con otras fuerzas del país, pedimos esas instalaciones, nos prestan los comedores, las escuadras, etc.", agrega.
Pero todo es a pulmón. Cada viaje, se lo costean los entrenadores, a veces Castro logra conseguir gasoil, como cuando tuvieron que viajar a Santiago del Estero, para en un encuentro nacional de estos auxiliares del Estado.
Otro inconveniente es que cuando se presenta un siniestro, y los muchachos que trabajan en la ONG son requeridos en binomio con el perro, tienen que pedir permisos en sus propios trabajos.
Castro explica algo más: "Cuando sucede algo, tiene que ir un binomio y un ayudante: el guía, el perro y una persona más como mínimo para poder cualquier tipo de intervención".
En el caso del sábado pasado, hasta se tuvo que venir de San Rafael uno de los entrenadores, y se trajo a su novia. Siempre alguien da una mano para hospedarlos o facilitarles el trabajo.
Cuentan con personería jurídica, pero no son proveedores del Estado. No hay partidas oficiales para ellos desde ámbitos públicos.
Pero el esfuerzo siempre vale la pena. La satisfacción del deber cumplido, los entusiasma, además porque ya son reconocidos internacionalmente.
Son un orgullo silente en situaciones complejas. Son mendocinos, y verdaderos auxiliares de la Justicia.
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