Las posibilidades de que el candidato izquierdista Fernando Haddad reduzca la ventaja que tiene el derechista Jair Bolsonaro de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil sufrieron un duro golpe el sábado, ya que el exalcalde de Sao Paulo no sumó un respaldo clave a un día de los comicios.
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Las esperanzas de la izquierda brasileña de alcanzar a Bolsonaro sufren un duro golpe
El excandidato presidencial de centroizquierda Ciro Gomes dijo en un video en las redes sociales que no tomará partido en la segunda vuelta, evitando un apoyo al representante del Partido de los Trabajadores (PT).
Gomes, un exgobernador del nororiental estado de Ceará, es una figura influyente en la región más pobre de Brasil y su respaldo podría haber sido fundamental en la elección más polarizada en el gigante sudamericano en una generación.
Haddad redujo la ventaja de Bolsonaro a 12 puntos porcentuales en la última encuesta de opinión divulgada el jueves y esperaba el crucial apoyo de Gomes para derrotar a Bolsonaro. Las últimas encuestas antes del balotaje se divulgarán más tarde el sábado.
Gomes terminó tercero en la primera vuelta realizada el 7 de octubre con el 12 por ciento de los votos, detrás del 46 por ciento de Bolsonaro y del 29 por ciento de Haddad.
Bolsonaro, un capitán en retiro del Ejército, está a punto de convertirse en el primer presidente de extrema derecha de Brasil desde el final de la dictadura militar de 1964-1985, bajo promesas de que acabará con la delincuencia y la corrupción.
El diputado de 63 años se ha presentado a sí mismo como un candidato que rechaza a la clase dirigente brasileña, apelando al apoyo de votantes que están hartos de la corrupción política y de los delitos violentos.
Bolsonaro se modera
A horas del balotaje presidencial, el candidato favorito, Jair Bolsonaro, moderó su discurso con un llamado al respeto a la Constitución y permaneció en su residencia de Río de Janeiro, en contacto con sus más de ocho millones de seguidores en las redes sociales. El postulante del Partido Social Liberal (PSL) reiteró su propuesta de realizar un cambio profundo en las estructuras políticas de Brasil corroídas por la corrupción, pero destacó que el mismo deberá estar encuadrado lo que prescriben "las leyes" y en "defensa de la Constitución".
Señaló, además, que "todo ciudadano debe respetar la ley, cumplir con sus deberes y gozar de sus plenos derechos".
El capitán retirado del Ejército es el favorito vencer el balotaje de este domingo frente al izquierdista Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT).
Bolsonaro permanecía hoy en su residencia del barrio Barra da Tijuica, zona residencial del oeste carioca, desde donde comandó su campaña luego de dejar el Hospital Albert Einstein de San pablo en el que estuvo internado tres semanas, luego de ser apuñalado en un acto proselitista.
Bolsonaro tiene más de ocho millones de seguidores en las redes sociales desde las cuales mantiene una eficaz comunicación directa con el público.
Este sábado dejaron de transmitirse las publicidades de los candidatos en redes obligatorias de radio y televisión pero la legislación electoral autoriza que los candidatos realicen declaraciones y participen en caminatas.
El candidato fue visitado hoy en su residencia por el famoso pastor electrónico Silas Malafaia, quien aseguró que "no hay clima de que ya se ganó" el balotaje de este sábado.
Según el portal de noticias UOL un entregador de flores llegó hoy al predio de Bolsonaro para entregar un ramo de la familia del excoronel Carlos Brilhante Ustra.
Bolsonaro es un declarado admirador del fallecido Brilhante Ustra, uno de los torturadores más famosos durante el gobierno militar (1964-1985).
En sus últimos avisos del viernes, Bolsonaro embistió contra el izquierdista Haddad, al que calificó como un "fantoche" del expresidente preso por corrupción Luiz Inácio Lula da Silva, líder histórico del PT.
Pero en el balance de los últimos días de la campaña se observó que Bolsonaro optó por una retórica menos agresiva que la desplegada el domingo pasado cuando su discurso fue proyectado en pantallas gigantes en la principal avenida de San Pablo.
En esa alocución Bolsonaro, que habló desde Río de Janeiro, anunció que los opositores a su eventual gobierno tendrán que optar entre ser presos o partir al exilio.
Según Mauro Paulinho, director de la agencia de opinión pública Datafolha, ese discurso de Bolsonaro pudo haber causado preocupación en electores de clase media y con alto nivel educativo.
La última encuesta de Datafolha mostró que la ventaja de Bolsonaro sobre Haddad se redujo en seis puntos en la última semana.
Según esa consultora candidato de derecha tiene el 56% de intenciones de voto contra el 44% de Haddad.
Otro sondeo realizado por la agencia Vox Populi indicó que Jair Bolsonaro cuenta con el 53% frente al 47% del petista Haddad. Fuente: Reuters y ANSA