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Quiebra de Alco-Canale: el gremio deslizó que hubo desvío de fondos

Por Redacción de SITIO ANDINO

El juez Alberto Aleman, del juzgado Nacional Comercial Nº1, decretó la quiebra de la Industria Alimentaria Mendocina (IAMSA) que pertenece al grupo Alco-Canale. Sin embargo, la decisión de que la empresa continúe las operaciones y se mantengan las fuentes laborales, modificó el panorama empresarial y laboral.

Ricardo Bertero, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación de San Rafael, explicó al aire de En Tiempo Real (FM Andina 90.1) cómo se está trabajando en pos del salvataje de la empresa y sobre todo, de los puestos de trabajo. 

Con seis plantas en el país, 3 de ellas en Mendoza, precisamente en Tunuyán, Tupungato y Real del Padre, tenía establecimientos en Río Negro, Catamarca y la localidad bonaerense de Llavallol y emplea a 2500 personas entre permanentes y temporarios.

Ante la consulta sobre cómo puede seguir operando la empresa si se decretó la quiebra, el gremialista comentó que esta alternativa fue planteada al juez, a raíz de antecedentes con otras empresas. "Nosotros le dijimos al juez eso porque veníamos viendo hace 4 o 5 años que venían los trabajadores padeciendo que se paguen las quincenas atrasadas, hasta 5 quincenas atrasadas tuvimos, aguinaldo, retroactivos, remuneraciones", describió.

"No le veíamos salida a la empresa, también se lo dijimos al juez, porque había recibido del gobierno anterior varios créditos, alrededor de 225 millones de pesos y con este gobierno recibió un crédito más. No sólo que no mejoraba, sino que cada vez estaba peor. Le pedimos al juez que analizara, que la saliera a ofrecer a empresas que se quisieran hacer cargo para que las fuentes de trabajo no se cerraran y es lo que hizo", indicó.

En la negociación hay tres o cuatro empresas interesadas, que se adquirir las unidades de negocio, tendrán el beneficio de comenzar a operar sin deudas. Actualmente las plantas más complicadas son las tres ubicadas en la provincia y la de Río Negro, ya que la sita en Catamarca y Lavallol, pertenecen a otra razón social, pero les llegaría la quiebra porque pertenece al mismo grupo.

¿Desvío de fondos?

La pregunta sobre cómo es posible que un grupo como Alco Canale llegue a esta situación, no tendría como única respuesta la crisis económica que atraviesa el país, y el sector industrial.

"Pongámonos en el lugar de los empresarios, si yo soy empresario y empiezo a recibir crédito y crédito y no tengo salida, ¿que haría? Y... tal vez el dinero no lo seguiría invirtiendo en el mismo rubro, sino en otro lado. Porque quizás estoy poniendo la plata en esto y quizás no vaya a salir", insinuó Bertero.

El sindicalista confirmó que el pasivo es de 751 millones de pesos: "Nosotros veíamos que se recibía la plata, se pagaban las quincenas atrasadas, querían continuar pero no había una continuidad del trabajo" y además dudó del control del destino de ese crédito porque "si vos estas mal y recibís una gran cantidad de plata y vemos que no salís, a mi me cabe la duda que no se invirtió como se tenía que invertir o en el lugar que se tenía que invertir".

Ante esta nueva alternativa de vender la empresa y sostener las fuentes laborales, el titular del gremio en San Rafael, nota que hay "ánimo de continuar" porque el juez ya está revisando la documentación en la sede central y en las plantas se sigue trabajando.

"Cuando se decreto la quiebra de Ballarini en San Rafael, la gente se enteró a las 6 de la mañana porque había un candado en la puerta. La decisión y la idea, y el pedido lo vemos con buenos ojos y ojalá se haga cargo una empresa responsable que quiera apostar por san Rafael, que quiera sacar la empresa a flote y los trabajadores puedan continuar", se esperanzó. 

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