El chofer de la empresa de micros Turbus continuará detenido porque este martes el Sexto Juzgado de Garantías le dictó la prisión preventiva por el siniestro vial ocurrido el sábado 18 de febrero en Horcones. Francisco Sanhueza está imputado por homicidio con dolo eventual y, a pesar de que el pasado 21 de abril declaró y dijo que se "comió" la curva, las pruebas confirmaron que viajaba a alta velocidad.
El conductor que está imputado también indicó en su declaración de hace dos semanas ante el fiscal Gustavo Pirrello que en ningún momento los pasajeros le indicaron que disminuyera la velocidad.
Este martes, durante la audiencia de prisión preventiva, el fiscal expuso las pruebas en contra de Sanhueza para mantenerlo tras las rejas mientras que los abogados defensores solicitaron que siguiera el proceso pero con prisión domiciliaria. Este último requerimiento fue negado y por ese motivo continuará en el penal de Boulogne Sur Mer.
Entre los argumentos del fiscal del caso, se encuentra el riesgo procesal que significaría que Sanhueza obtuviera ese beneficio porque entienden que por el risego de la pena que puede recibir puede fugarse. Además, que tenga familiares y domicilio en Chile, podría colaborar a que no compareciera ante la Justicia en un futuro debate.
Luego de escuchar los argumentos, el juez David Mangiafico dictó la prisión preventiva y que el imputado siga detenido en la provincia, negando la posibilidad que regrese a su país de origen.
En los pasillos de tribunales se vivieron momentos de tensión con los familiares de las víctimas de la tragedia, quienes quisieron agredir al conductor de Turbus. Además de insultos, le arrojaron algunas botellas y otros elementos mientras era trasladado de la sala.
El mayor accidente vial de la provincia
El lamentable accidente sucedió el sábado 18 de febrero por la madrugada cuando el micro, que era conducido por Francisco Sanhueza y a alta velocidad, volcó en la ruta que va a Chile y provocó la muerte de 19 personas.
Otras 20 personas, entre ellas menores, resultaron heridas y fueron derivadas a diferentes hospitales donde luego recibieron el alta médica. El conductor quedó detenido y fue imputado por homicidio simple con dolo eventual porque, de acuerdo a los testigos, viajaba a alta velocidad y los pasajeros le habían pedido que disminuyera la marcha.
Pero el conductor siguió viajando a más de 100 kilómetros por hora y se produjo el siniestro en la curva del Yeso. Tras el accidente, el chofer fue enviado al penal de Boulogne Sur Mer, donde continúa detenido.