El campeón mundial de Jiu-jitsu no para de ganar trofeos
Juan Pablo Vallone es mendocino, se consagró hace un tiempo en Brasil y este fin de semana apoyado por Sitio Andino ganó la fecha de Liga en Córdoba.
Foto: Yemel Fil
Juan Pablo Vallone es mendocino, profesor de educación física y este año logró un Brasil el Campeonato del Mundo de Jiu-jitsu brasileño. Desde ese momento su historia se volvió conocida, así y todo le cuesta lograr apoyo para continuar con su carrera. Sitio Andino confió en el atleta y lo acompañó a Córdoba donde Vallone se consagró campeón en una fecha de puntaje doble de la Liga Argentina.
"Cuándo me consagré campeón en Brasil, no me gustó mucho que desde algunos medios se hizo más hincapié en que tuve que vender el auto para viajar que en mi trabajo deportivo, pero bueno entendí que es parte de esto. Yo no estaba acostumbrado pero si sirve para difundir la actividad bienvenido sea" comenzó diciendo el actual campeón del mundo de Jiu-jitsu.
Juan Pablo es un hombre del deporte, su infancia en el Club Leonardo Murialdo lo marcó a fuego: "llegábamos tipo 18.30, tirábamos los bolsos con mi hermano y nos pasaban a buscar como a las 22. Ahí hacíamos todos los deportes" cuenta entre risas. Jugó al hockey sobre patines y practicó gimnasia deportiva. Definitivamente el deporte sería su manera de enfrentar la vida.
Por cuestiones de tiempo, cuándo comenzó la facultad debió dejar el hockey, aunque casi sin quererlo conoció en Buenos Aires su nueva actividad el Jiu-jitsu. "Me llamó la atención el entrenamiento para el deporte y la capacidad inagotable de recursos que uno tiene de aprender y agregó: "Ya en Mendoza conocí al profe Ruben Nuñez y me puse a entrenar a full" relató.
Corría 2011 y Vallone comenzaba a entrenarse en lo que sería su forma de vida, llevaba tres semanas y se dió cuenta que a medias era imposible, decidió dedicarse por completo a la actividad: "Eso fue hace 5 años y desde ahí no he faltado nunca." Y agregó: "Es un estilo de vida porque me voy de vacaciones y me llevo el kimono".
Juan Pablo entrena cuatro horas por día en lo físico y por lo general los sábados le entrega desde las 9.30 a las 16 su jornada a la lucha, entrenando con otros alumnos de la Academia. "No te desprendes nunca de la actividad", confiesa.
Como todo deportista que trabaja a conciencia y de manera profesional aunque no cobre por hacerlo, Juan Pablo cuida su alimentación. Se levanta una hora antes para preparar su desayuno, almuerza, toma la merienda y se fija bastante en la cena. "La hora de la comida no se negocia, forma parte del entrenamiento porque hago un gasto calórico y muscular muy fuerte, si le pifio a eso me lesiono y si me lesiono no entreno y para mí eso es terrible. No me jode lesionarme me jode no entrenar", reafirma.
Volviendo a su boom mediático tras lograr la corona mundial en Brasil, Vallone reconoce que ese resultado sirvió para potenciar la actividad y que más gente conociera la actividad. "Lo bueno es que se conozca la actidad y por suerte mi campeonato ha generado un contagio muy lindo en la Academia y en la gente que se suma de afuera".
En cuanto a los sponsors uno cree que al conseguir un buen resultado, las ofertas de auspiciantes llueven, pero no es así. Ni en Mendoza ni en ninguna parte del país. "Tengo unos sponsor que me hacen unos descuentos muy importantes, la ayuda que me dan y me dieron es brutal". Sitio Andino decidió acompañar a Vallone en una nueva fecha de la Liga y se puso el traje de sponsor: "Es la primera vez que me siento un profesional, que Sitio Andino me haya apoyado en la competencia para mi es una locura, cuándo iba en camino pensaba, tengo que romper todo por esta gente que me está dando una mano. Para mí es una carga positiva, porque es un apoyo en serio y para mi ganar es devolver toda esa confianza" confió.
Uno puede entrenarse sin descanso, puede conseguir respaldo de privados para viajar a competir, pero sin dudas que el sosten principal que necesita todo atleta es la familia. Esa contención que siempre es necesaria tras volver al hogar después de exigir el cuerpo al máximo: "Sin el respaldo es imposible, una vez que llego a la casa se me apaga la tele y me muero y ahí la contención en la casa es fundamental" y agregó: "yo hago una actividad que me cago a palos todo el día y el cuerpo sufre. Gracias a dios tengo ese apoyo de mi novia Melisa y es muy importante", completó.
La carrera de Juan Pablo Vallone sigue en forma ascendente, los resultados pueden darse o no, las cosas materiales pueden conseguirse o no, pero la pasión no se negocia y este tipo, es uno de eso que no pone sentimientos en vidrieras. La lucha lo hace guerrero, dentro y fuera del tatami.