Un proyecto para construir una planta que procesará la cáscara de langostino con la finalidad de obtener harina a partir de un producto que es descartado en los cuencos de basura, lo que provoca un importante pasivo ambiental, fue presentado en Puerto Madryn.
"En la actualidad son toneladas de cáscaras de langostinos las que se descartan como desecho desde las plantas pesqueras ubicadas en los puertos chubutenses, y esa es una tarea que tenemos que afrontar", explicó el ministro de ambiente y control del desarrollo sustentable Ignacio Agulleiro en diálogo con Télam, sobre la iniciativa de la empresa Harinas Patagónicas.
La intención es convertir a un factor contaminante en un elemento productivo reciclado en forma de quitosano, un polisacárido descubierto en 1859 que tiene múltiples aplicaciones que van desde fungicida para la agricultura, revitalizante en la industria vitivinícola para evitar el deterioro del vino y en medicina como añadido en vendajes para reducir el sangrado, entre otras aplicaciones.
La información fue difundida hoy por el Centro Nacional Patagónico (Cenpat) que depende del Conicet, organismo que colaboró en la elaboración del proyecto de planta de procesamiento de residuos pesqueros a través de la Oficina de Vinculación Tecnológica (OVT) de ese organismo por iniciativa de la empresa que "en su momento tomó contacto conformando un grupo de consulta y trabajo técnico", indica el comunicado oficial.
Desde esa repartición se le encomendó la tarea a la disciplina específica, en este caso el área de "Ingeniería de Procesos Industriales y Biotecnología" a cargo de la doctora Jimena Dima, cuyo tema de investigación fue el Aprovechamiento integral de crustáceos patagónicos: Optimización del proceso de congelación y revalorización de residuos para la producción de quitosano y quitosano modificado.
El quitosano se produce desde la quitina, un elemento estructural que se encuentra en el exoesqueleto (cáscara) de los crustáceos, tanto langostinos como cangrejos, gambas, langostas y otros.
"De esta manera se busca desarrollar la metodología para la obtención de quitosano a partir de desperdicios de crustáceos de la industria pesquera de la ciudad de Puerto Madryn, actualmente descartados en basurales, constituyendo un contaminante ambiental", explicaron desde el Cenpat.
La planta estará radicada en el parque pesquero de Puerto Madryn y realizará en primera instancia harina de cáscara de langostino buscando resolver un grave pasivo ambiental relacionado con los residuos de la pesca.
"La instalación de una planta procesadora de residuos pesqueros tiene como objetivos colaborar en la erradicación paulatina de los cuencos municipales del Chubut, lo que debe ser acompañado por la concientización de las empresas generadoras de éste tipo de residuos acerca de su responsabilidad social y ambiental" se indicó.
La iniciativa propone que a nivel gubernamental se empiecen a otorgar certificaciones sobre la buenas prácticas de tratamiento de sus residuos. Fuente: Télam