Los problemas de empleo y actividad que atraviesan distintos sectores de la industria argentina llegaron esta semana al Congreso de la Nación Argentina. Trabajadores despedidos, empresarios y representantes de actividades productivas participaron de una reunión informativa de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados, donde expusieron situaciones vinculadas con cierres de empresas, pérdida de puestos de trabajo, endeudamiento de las familias y competencia de productos importados.
La reunión fue presidida por la diputada nacional Julia Strada, de Unión por la Patria, quien abrió el encuentro con críticas al Gobierno y reclamó que el Congreso debata medidas para los sectores afectados. “El gobierno de Milei quiere cerrar el Congreso. Niegan la realidad. Nosotros hacemos lo opuesto, queremos legislar para que esta crisis no se lleve puesta a la gente”, afirmó.
A partir de allí, la audiencia reunió testimonios provenientes de distintos puntos del país y de actividades tan diversas como la producción avícola, la industria autopartista, el calzado, el sector textil, el transporte y la fabricación de caucho y porcelanatos.
Del empleo formal a las aplicaciones
Uno de los primeros en exponer fue Ezequiel Centurión, trabajador despedido de Granja Tres Arroyos de Capitán Sarmiento, quien describió las dificultades que atraviesan los empleados afectados por el conflicto de la compañía. “No se cobró ninguna quincena del mes de julio, ninguna del mes de agosto ni de septiembre. La gente ya no está comiendo”, sostuvo.
José Barbara, también vinculado a Granja Tres Arroyos, pero en Concepción del Uruguay, comparó la situación actual con otros momentos críticos de la economía argentina. “Hemos pasado la crisis de 2001 y nunca hubo problemas y ahora, el señor presidente entró y en dos años y medio yo quedé sin trabajo”, señaló.
El deterioro laboral también apareció asociado a la búsqueda de ingresos a través de plataformas de transporte. Víctor Ávalos, trabajador despedido de WADE, describió esa salida como una alternativa cada vez más frecuente entre quienes perdieron su empleo industrial. “Todos están haciendo Didi, Uber. Salís a la calle, prendés la aplicación y hay 70 autos alrededor. Mi hermano está haciendo un viaje por $3.000”, relató.
Joel Mujica, otro de los despedidos de Granja Tres Arroyos WADE, puso el foco en otra consecuencia de quedarse sin ingresos: el crecimiento de las deudas familiares. “Me estoy atrasando en todas las deudas. No sé cómo seguir sosteniendo el pago del colegio de mi hijo. Pero la deuda se va acrecentando y no creo que sea mi único caso”, expresó.
Los trabajadores de Granja Tres Arroyos estuvieron en Diputados exponiendo la crisis de la industria
El costo de competir con productos importados
La audiencia incorporó también la mirada empresaria. Sergio Talenti, de Jorsa Argentina, planteó las dificultades que enfrenta su compañía para competir con determinados productos provenientes del exterior. Utilizó como ejemplo los amortiguadores: “El amortiguador del Gol, a nosotros, la materia prima nos cuesta $38.000, mientras que lo recibimos final desde China por $17.000. Es imposible que podamos competir”.
Desde el sector del calzado, Horacio Moschetto, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado de Sarandí, reclamó la continuidad de medidas antidumping frente a las importaciones provenientes de China. “Tenemos una medida antidumping contra China que vence a fin de año. Hemos presentado todas las pruebas donde se demuestra que un calzado chino llega a la Argentina en situación de dumping y no parece haber voluntad de renovarlo”, sostuvo.
El sector autopartista también llevó sus reclamos. Raúl Javier Amil, empresario de San Martín, comparó el nivel de inversiones anunciado por las terminales automotrices a ambos lados de la frontera. “Las terminales que operan en Brasil anunciaron inversiones por USD 20.000 millones mientras que en Argentina solamente por mil y pico de millones de dólares”, aseguró.
Gabriel Corigliano, empresario textil de Mom Sports, vinculó las dificultades del sector con dos factores: la retracción del consumo y las condiciones de competencia frente a las importaciones. “El consumo está hecho un desastre y la competencia desleal con las importaciones. Entra todo muy barato con reglas diferentes a las nuestras”, afirmó.
El impacto social detrás de los cierres
Las exposiciones dejaron también relatos sobre las consecuencias personales de la pérdida del empleo.
Gabriela Díaz, despedida de Expreso Brío de Rosario, habló sobre el endeudamiento generado tras dejar de cobrar sus ingresos. “Estoy endeudada no por comprarme un televisor para el mundial. Estoy endeudada porque me dejaron de pagar el sueldo”, señaló.
Germán Pucheta, despedido de la textil Emilio Alal de Goya, Corrientes, relató una situación especialmente crítica entre los trabajadores afectados por el cierre y recordó el caso de un compañero de 64 años que se quitó la vida poco antes de alcanzar la edad jubilatoria.
Ezequiel Agüero, propietario de la parrilla Los Agüero, que fueron protagonistas virales hace días por su convocatoria para cubrir 14 puestos de trabajo recibió 1.500 postulaciones, aseguró que “Cuando viene un tornero y le preguntás ¿por qué puesto venís a postularte? y te dice por el que sea, te das cuenta qué mal que estuvo nuestro país”.
Federico Soromello, despedido de una fábrica de caucho en Puerto General San Martín, Santa Fe, describió los efectos de los cierres sobre uno de los principales cordones industriales del país. “Venimos del cordón industrial, pero de industrial está quedando poco. Están cerrando y cerrando empresas”, afirmó.
Las cifras que acompañaron la audiencia
Durante el encuentro se presentaron datos para dimensionar el retroceso de la actividad y el empleo. Según las cifras expuestas, desde el inicio de la actual gestión se perdieron 249.220 puestos de trabajo privados, de los cuales 105.136 corresponderían a la industria manufacturera.
También se señaló que en ese período hubo 4.158 empleadores industriales menos, una disminución del 8,4%, mientras que la utilización de la capacidad instalada industrial se ubicó en 58,2%.
Los participantes sumaron a ese cuadro el crecimiento de las importaciones de bienes de consumo, que según los datos presentados acumularon USD 11.376 millones durante los últimos doce meses, y plantearon su impacto sobre empresas orientadas al mercado interno.
Los proyectos legislativos
El cierre de la audiencia quedó reservado para las iniciativas legislativas.
Los diputados de Unión por la Patria plantearon impulsar una declaración de emergencia para el sector agroindustrial avícola vinculada con la situación de Granja Tres Arroyos. Entre las medidas propuestas figura que los trabajadores despedidos puedan acceder al Programa de Recuperación Productiva (REPRO) durante seis meses, con posibilidad de extender el beneficio por otro período similar.
El bloque opositor también planteó avanzar con una emergencia para las pequeñas y medianas empresas y con modificaciones a la política de importaciones, entre ellas la recuperación de instrumentos antidumping y medidas destinadas a sectores industriales intensivos en mano de obra.
Empleo, nivel de actividad, consumo y competencia importada atravesaron buena parte de las exposiciones y quedaron instalados como los principales reclamos que trabajadores y empresarios llevaron al Congreso.