"Vos no valés nada y yo soy superior, yo fumo debajo del agua", aseguró hoy la abogada Vanesa Rial que le decía el DJ Jorge Martínez Poch, quien se vanagloriaba de tener contactos en las esferas políticas, judiciales y policiales.
"Vos no valés nada y yo soy superior, yo fumo debajo del agua", aseguró hoy la abogada Vanesa Rial que le decía el DJ Jorge Martínez Poch, quien se vanagloriaba de tener contactos en las esferas políticas, judiciales y policiales.
En el juicio que se le sigue a su ex novio, la mujer contó que el hombre minaba su autoestima a diario, cuando a la par de drogarla, exhibía públicamente los maltratos a la que la infligía.
"El me sacaba a la rastra de los boliches, y los de seguridad lo saludaban como si nada. Ahí me di cuenta que nadie me iba a ayudar, nadie la decía nada, todos lo saludaban era como un dios, era `El Conde´ de la noche", explicó Rial.
La víctima contó que sus gritos de ayuda debían oírlos todos los vecinos del edificio, pero que en su mayoría eran mujeres a las que el disc jockey tenía amenazadas.
Además, recordó que en una oportunidad la golpeó en la vía pública y a pesar de hacerse presente la Policía, Martínez Poch realizó un llamado telefónico y logró que los efectivos se retiraran dejándolo con él.
Vanesa dijo que el DJ se vanagloriaba de tener contactos en la Policía y le enrostraba: "¿Ves que vos no valés nada?. Sos una negra de mierda, la cana está a mi favor, tengo contactos con jueces y policías".
"Acordate petisa lo que te va a pasar, yo fumo debajo del agua", le decía socarronamente Martínez Poch cada vez que la mujer se resistía a sus golpes y abusos.
Rial se preguntó en voz alta: "Cómo no le voy a creer que podía hacerme algo a mi o a mis padres si venía la Policía, veía lo que me hacía y se iba".
El hombre, según explicó Rial, se creía superior a ella, y le decía: "Yo te voy a enseñar a ser inteligente y exitosa porque vos no existís, yo te voy a ayudar a existir".
"Martínez es súper inteligente, pero usa esa inteligencia para hacer maldad", afirmó la abogada, que durante tres horas contó los padecimientos sufridos.
Rial recordó que luego de cada golpiza, Martínez Poch la colocaba en un fuentón y la lavaba con lavandina y desinfectante lo que le ocasionaba ardores terribles en las heridas.
"Le tengo terror, estoy tomando medicación para no tener alucinaciones con él, tenía alucinaciones auditivas y visuales. Salgo a la calle y me siento perseguida, trato de salir adelante pero a veces es imposible, hay mucho dolor", reconoció.
La abogada contó también que no puede mirar la telenovela Moisés, que se emite por Telefé, porque ve cómo le pegan a los esclavos y se siente como ellos.
Fuente: Télam

