Las noticias también tienen Lado B

La permanencia de esa estrategia solo depende de cuánto aguante la alianza táctica con los factores concentrados de poder y los medios que, por ahora, siguen recibiendo el grueso de los beneficios de las medidas económicas del Gobierno.

Por Marcelo López Álvarez

A pocos días de cumplir ocho meses de gestión, el Gobierno de Mauricio Macri sigue sin encontrar ese quiebre que le permita recuperar el envión de los primeros días y, sobre todo, la confianza de esa masa de votantes oscilantes y de gran parte de sus aliados políticos que comienzan a mirarlo con recelo.

La estrategia de la herencia recibida comienza a hacer agua, y la de la “corrupción K” se descascara cuando los nombres se repiten hasta el hartazgo y cada vez que los malandras hablan, terminan salpicando al mismísimo entorno íntimo del Presidente, su familia y sus aliados políticos.

La permanencia de esa estrategia solo depende de cuánto aguante la alianza táctica con los factores concentrados de poder y los medios que, por ahora, siguen recibiendo el grueso de los beneficios de las medidas económicas del Gobierno.

Hasta las balas de cebita para el lado de la Justicia terminan beneficiándolos. Un claro ejemplo de ello es la devolución del IVA que, no solo es un gran globo porque los beneficiarios de asignaciones sociales y jubilados no tienen la cultura de comprar con tarjeta de débito y de hacerlo los grandes ganadores serán las cadenas de supermercados que concentrarán ese consumo. Los costos de tener posnet para un negocio de barrio significan casi un 7% u 8 % de la venta, además de blanquear la operación. Una enormidad para comercios que ven resentida su venta al máximo y pueden sobrevivir, muchas veces, gracias a la vuelta de la vieja libreta de almacenero y denuncian diariamente la fuerte vuelta de la venta por unidad.

El sábado en Radio Andina el titular del Mercado Cooperativo, Omar Carrasco, aseguraba que en la feria las ventas sufrieron una baja de entre el 40% y el 60% y que las ventas de los mayoristas a los verduleros estaban dejando de ser por cajón, para fraccionar: “Muchos verduleros ya no llevan una jaula de lechuga sino que llevan 4 o 5 kilos y 4 o 5 de otra cosa. Estamos armando bolsas” se sinceraba Carrasco en los micrófonos.

La desigualdad del alcance benéfico de la medidas que toma el Gobierno día a día es ya inocultable, ayer el insospechado diario La Nación dejó una vez más en claro cuál es la vara del Ejecutivo: en una nota con el titular de la AFIP, este confesó que con datos propios del organismo y de terceros países se estaba “sugiriendo” a determinados contribuyentes que se acogieran al blanqueo. O sea, el organismo encargado de velar por el cumplimiento impositivo tiene identificados a los evasores y autores del delito y no los denuncia, sino que los invita gentilmente al festín. Es imposible no preguntarse si tendrán la misma indulgencia con los empresarios PYMES y comercios que hacen verdaderos malabares para cumplir con sus obligaciones fiscales.

Sin ahondar demasiado también en la insólita tardanza que tuvo el Ejecutivo en reglamentar la Ley de Blanqueo que tan apurado estaba por sacar del Congreso. Ya es un secreto a voces en todos los grandes estudios jurídicos contables de la Argentina que esa tardanza no fue inocente, sino que sirvió a los evasores para ordenar y realizar cientos de traspasos para poder entrar en el blanqueo más laxo y permisivo del que se tenga registro.

Lo mismo pasa con el programa de recambio tecnológico de las comunicaciones celulares. No está en discusión que es un proceso realmente necesario para mejorar los servicios de comunicaciones bastante retrasados con respecto, incluso, a vecinos latinoamericanos. Pero en pos de que sea real el discurso de la transparencia y que se acabó el beneficio a los “amigos del poder”, sería interesante que hubieran quedado fuera del plan las marcas que ensambla en Tierra del Fuego Mirgor S.A., empresa que el propio Presidente fundó en los años 80 en sociedad con quien hoy es el dueño: que no es nada más y nada menos que Nicolás Caputo, amigo íntimo de Macri y que vio disparar el precio de sus acciones un 632% en un año y que, además, se quedará con una importante porción de los 300 mil equipos que se esperan vender con el plan presentado.

El caso Michetti tampoco ayudó demasiado en la semana, sobre todo teniendo en cuenta que con el correr de las horas se comprobó que la empresa constructora Farallón a cuyo nombre figura la casa que habitaba el detenido José López, fue una de las principales auspiciantes de la cena -a la cual supuestamente estaba destinado el dinero robado- y su dueño, Eduardo Gutiérrez (también socio de Nicolás Caputo en otras sociedades) participó de la cena y se fotografió con la Vice Presidenta más de una vez debajo del logo de la empresa, según reveló y mostró el sitio Nuestras Voces.

Estas informaciones son el lado B de lo que pasa y tan reales como las que se publican a diario, pero no ganan espacios destacados, no obstante no deben dejarse de lado para tener la foto completa de lo que pasa y quizás sirvan para entender algunas de las decisiones y medidas que se toman a día a día.

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