En cambio lo político parece estar más claro, el avance de las posiciones rupturistas de las asociaciones internacionales en Europa vienen como anillo al dedo a las intenciones similares que vienen expresando sobre el Mercosur los gobiernos de Mauricio Macri y el interinato brasileño que tiene al canciller Serra como hombre fuerte.
Los escombros de la explosión provocada a la economía y la política mundial, por un poquito más de la mitad de los ciudadanos británicos aún vuelan sin destino. Debajo cientos de economías nacionales, políticos, empresarios, inversores, corren presurosos a ponerse los cascos y a buscar refugio.
Los alcances en materia económica son aún confusos, como explicamos durante la semana en Con Estilo Andina, por radio Andina, las bibliotecas no se ponen de acuerdo. Hay quienes sostienen que Inglaterra pagará consecuencias inimaginables respecto a la salida del bloque por pérdidas de empleo, contracción económica, pérdida de acuerdos de comercio libre con el boque europeo. Otros creen que a partir de que el Reino Unido recupere los cuantiosos fondos que aporta a la Comunidad Europea (es el tercer aportante de fondos) podrá aplicarlos a su desarrollo económico, además podrá fortalecer acuerdos de libre comercio con los nuevos gigantes internacionales o mercados emergentes, sin tener que pasar por el filtro de sus socios europeos. Esta mitad de la biblioteca sostiene que los acuerdos comerciales con el Mundo de la CE siempre favorecen a los mismos jugadores: Alemania y Francia, postergando notablemente al resto.
A pesar del poco tiempo, parece quedar más claro quiénes son los ganadores políticos. Conservadores, separatistas, derechas anti inmigrantes, como la italiana, francesa, holandesa y belga se frotan las manos. Contrariamente a lo esperable, movimientos políticos como el escocés que pregonan la unión y fortaleza del mercado común, también salieron gananciosos. En tierras escocesas ganó el mantenerse en la UE, por lo van ahora por su sueño de independencia del Reino para quedarse en la Comunidad.
Pero qué pasa en estas tierras. En lo económico las expectativas son tan difusas como lo que explicamos más arriba. Si parece haber un consenso en que el proceso de inversiones que con ansias espera el Gobierno Nacional, entrará una vez más en stand by, es difícil creer que los capitales en este contexto de desplome anden prometiendo realidades por el mundo. Sí se podrá registrar la llegada de fondos especulativos a cortísimo plazo que ante la caída de las bolsas arriesguen en maximizar ganancias vía bicicleta financiera en economías emergentes, pero también es discutible porque de continuar la revalorización del dólar, el negocio pierde atractivo y margen de ganancia.
Mauricio Macri y David Cameron, cuando mantuvieron un encuentro durante el Foro Económico de Davos.
En cambio lo político parece estar más claro, el avance de las posiciones rupturistas de las asociaciones internacionales en Europa vienen como anillo al dedo a las intenciones similares que vienen expresando sobre el Mercosur los gobiernos de Mauricio Macri y el interinato brasileño que tiene al canciller Serra como hombre fuerte en decisiones de política económica e internacional. Macri, porque por concepción nunca creyó en el Mercosur como herramienta de política y comercio; Serra porque ve que Brasil necesita, para recuperar su economía, terminar con el acuerdo para potenciar su política agresiva hacia mercados internacionales entre los cuales por cercanía y tradición también está el argentino. Desde ese punto de vista Macri y Serra ven fortalecida su posición independentista en las decisiones de política económica y de relaciones internacionales, son ganadores de rebote gracias a la eclosión europea, sus ansias de negociar con Europa acuerdos de libre comercio, se ven simplificadas si hay que hacerlo país por país y no en bloque, claro que de allí a repetir la historia de que se lleven el cuero y nos devuelvan los zapatos hay solo un paso.
El contexto internacional parece favorecer así las verdaderas intenciones de los cambios de aire latinoamericanos. Decimos verdaderas intenciones porque cada vez es más notable la diferencia entre lo que se proclama y lo que verdaderamente se firma.
La aparición de Aranguren en el Congreso Nacional con declaraciones del tipo estamos aprendiendo sobre la marcha, no puedo aseverar que no haya nuevas correcciones (tarifarias). Prat Gay en Nueva York admitiendo que la destrucción del mercado interno y la producción no ha terminado. Leyes que se votan con títulos pero en sus considerandos dicen otra cosa como la de blanqueo y la reparación histórica de los jubilados que solo es una confiscación sobre lo que ya tenían acordado. Planes monumentales de endeudamiento para beneficiar -con la mitad de ese endeudamiento- obras de su propia familia. Destrucción de la producción agropecuaria para beneficiar la exportación directa de materia prima (claros ejemplos son los cárnicos de cerdo y la industria láctea). La lista es larga en ejemplos, todos ante la complicidad silenciosa de los adalides de la comunicación masiva y culposa de la política, que parece no entender que se quiere instalar que no hay posibilidad de Estado sin corrupción. Primer paso para después, ahora sí y efectivamente, ir por todo.