La diferencia entre lo que paga el consumidor por los productos agrícolas y lo que recibe el productor en el campo, se multiplicó por 5,6 veces en marzo, según el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora el Área de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) para una canasta de 20 alimentos agrícolas.
A pesar del aumento importante que tuvieron los precios al público de muchos de los productos agrícolas en el tercer mes del año, la brecha se mantuvo sin cambios frente a febrero porque mejoraron simultáneamente los precios recibidos por el productor.
Sin embargo, por factores estacionales y por las distorsiones propias de las cadenas de frutas y verduras, existen productos cuyas diferencias de precios siguen siendo elevadas.
En marzo, por ejemplo los productos con brecha más grande fueron el arroz, donde la diferencia entre el precio de origen y destino fue de 11,26 veces o 1.026 %; la naranja, con una brecha de 10,33 veces (933 %) provocada por el ajuste en los precios pagados al productor; la manzana roja, con una diferencia de 9,74 veces (874 %); la acelga, con una brecha de 8,86 veces (786 %); la pera 8,42 veces (741 %) y la frutilla 7,92 veces (692 %).
Los productos donde menos se multiplicaron los precios desde que salieron del campo fueron el repollo, con una brecha de sólo 2,43 veces; la lechuga, con una diferencia de 2,93 veces entre lo que paga el consumidor y lo que recibe el productor; la mandarina, con una brecha de 3,17 veces y la berenjena, con una brecha en marzo de 3,54 veces.
Para obtener los precios de destino se relevaron la Ciudad de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires, Corrientes, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, Mendoza, Salta, San Juan y Santa Cruz.
Acerca del IPOD
El IPOD es un indicador elaborado por CAME para conocer el recorrido de los precios de los principales productos agropecuarios que se venden en fresco en el mercado interno desde que salen del campo y hasta que llegan al consumidor.
Como es sabido, en el recorrido hasta que arriba a la góndola, se producen un conjunto de distorsiones que suelen multiplicar por varias veces el precio de origen de muchos alimentos.
Esas distorsiones son muy dispares según producto, región y tipo de comercio; pero en general suele estar determinada no sólo por los costos de producción, almacenamiento o transporte, sino por comportamientos especulativos de muchos actores del mercado.
Hay productos que tienen estacionalidades en determinados meses del año y eso altera las mediciones en ciertos meses. Hay otros donde el traslado de una región a otra incrementa sus costos.
"Pero las disparidades de precios en la Argentina superan esos factores detectándose problemas estructurales y comportamientos especulativos que explican por qué lo que paga el consumidor multiplica en tantas veces al costo del producto en el campo. Los altos costos de logística y fletes, la elevada carga fiscal, los abusos de muchos intermediarios y hasta las especulaciones y oligopolios en la oferta en el eslabón comercial generan abultados márgenes que explican la evolución irracional que muchas veces tienen los precios", concluyó CAME.