A la larga lista de cuentas pendientes con la Justicia que tiene Luis Lobos, ex concejal a cargo de la intendencia de Guaymallén, ahora se le suma una nueva denuncia por el uso del combustible oficial de la comuna. La nueva gestión presentó una denuncia penal en la cual acusa al ex jefe comunal y su equipo de utilizar nafta y gasoil en sus vehículos particulares, pero pagándolo con el dinero de todos los vecinos. Investiga el fiscal Juan Manuel Bancalari.
Apenas asumimos, en medio del despelote de la transición, en el área de Control y Gestión vimos una baja notable en la utilización de combustible, prácticamente sin hacer nada para que eso suceda. Notamos que se consumieron casi 20.000 litros menos entre nafta y gasoil que durante la gestión de Lobos, aseguró a Sitio Andino Marcelino Iglesias, actual intendente del departamento más poblado de la provincia.
El primer síntoma que vimos es que el municipio bajó el consumo. Pensábamos que era porque teníamos poca actividad, pocos vehículos en funcionamiento, pero cuando incrementamos la actividad observamos que seguía igual. En la gestión de Lobos ni se recogía la basura y consumían 1/3 más de gasoil que en nuestra gestión con todos los vehículos en funcionamiento, agregó Iglesias, quien presentó una denuncia penal por asociación ilícita contra Lobos, sus funcionarios y hasta su familia.
En tanto, otro factor que fortaleció las sospechas de la actual gestión en el municipio es que algunos de los vehículos que figuraban en la estación de servicio como que habían cargado combustible estaban estacionados hace meses en talleres mecánicos. Hay vehículos que no funcionan hace años, está comprobado, pero que según los comprobantes cargaban combustible todos los días, denunció el intendente.
La estación de servicio con la que Guaymallén tiene contrato está ubicada sobre Acceso Este y el jefe comunal radical tiene serias sospechas sobre connivencia entre empleados del lugar y la gente de Lobos. Claramente sabían algo. Lo que sabemos es que hace poco se despidió a una persona y pensamos que puede ser por este tema, agregó Iglesias.
Por otro lado, la sospecha de la nueva gestión de Guaymallén es que Lobos no sólo utilizaba combustible para uso particular, sino también para la política. Observamos dos picos muy grandes de gasto: uno que coincidió con las paso de abril y otro que coincidió con las generales de junio. En esos meses se consumió 30.000 litros más, en promedio, que el resto de los meses. Esto significa que, mientras en un mes promedio se gastaban 55.000 litros de combustible, en abril y junio se llegó a 85.000.
Esto evidentemente es un modus operandi del manejo del municipio, porque este tipo de cosas lo hacían en todo, no sólo en el combustible. Uno de los autos que cargaba nafta con talonarios de Guaymallén era manejado habitualmente por Claudia Sgro (esposa del intendente) y su hijo, finalizó Iglesias.
Por todas estas irregularidades el actual intendente de Guaymallén presentó una denuncia penal contra su antecesor por asociación ilícita y ahora espera que el fiscal lo impute por ese delito. A corto plazo, y para evitar que estos problemas puedan ocurrir, Iglesias cambió a la persona a cargo de controlar la utilización del combustible municipal y asegura que tendrán en cuenta el antecedente Lobos en una futura licitación.